miércoles, 24 de junio de 2015

En manos de Revilla


El principal problema que tiene el Real Racing Club es el embargo total al que le tiene sometido la Agencia Tributaria después de que Francisco Pernía y Ángel Harry Lavín incumplieran sendos convenios con Hacienda. Es un embargo muy complicado de levantar precisamente por eso y porque requiere dinero en efectivo y avales. La opción de levantar el embargo con ayuda de la LFP se esfumó con el descenso, incluso hubiera estado complicado conseguirlo por esa vía sin la pérdida de categoría. Arreglar la situación con Hacienda lleva siendo lo más urgente desde hace meses y no se ha logrado nada. Sin el “papelito” que tiene que dar la Agencia Tributaria, el certificado positivo de estar al corriente de pagos, es imposible reingresar en la LFP si el Elche saliera del fútbol profesional por sanción. Eso antes de que termine julio. Si el conjunto ilicitano cae y el Racing no tiene el visto bueno de Hacienda no podría quedarse en Segunda, aunque su permanencia en la categoría de plata le garantizase firmar ese acuerdo… Como la pescadilla que se muerde la cola.
Si el equipo cántabro continúa en 2ªB no existiría tanta urgencia (podría firmarse en septiembre o en octubre) aunque el embargo supone muchos problemas para el día a día de la institución o para fichar. Ahora se ha solucionado, en parte, por la mediación de la Fundación Racing… Pero no deja de ser un funcionamiento bordeando la legalidad.
La solución para levantar el embargo pasa ya exclusivamente por la ayuda que pueda otorgar al club Miguel Ángel Revilla cuando se convierta en presidente del Gobierno de Cantabria con apoyo del PSOE y la abstención de Podemos. El nuevo Ejecutivo cántabro avalaría un crédito, que no daría dinero directamente, para dar vida al club, que si no tendría que irse a la liquidación. El Racing tiene que pagar cerca de ocho millones de euros a las arcas públicas. El Racing tendría ya un acuerdo avanzado con Hacienda para abonar dos al momento y avalar los pagos de lo demás con un nuevo calendario y gracias a ese apoyo público. El problema es el tiempo. El Gobierno tarda en formarse y articular toda la operación es muy complejo… Más cuando la anterior “ayuda” de un Gobierno de Cantabria al Racing está en los juzgándose en los tribunales. La Unión Europea tiene entre ceja y ceja las ayudas públicas al fútbol profesional en España y la opinión pública no ve ya con buenos ojos este tipo de intervenciones.

La Agencia Tributaria ya ha cobrado con los embargos mucho más de lo que marcaba el último calendario de pagos que tenía firmado el club. Unos cuatro millones de euros. Al haber incumplido dos veces un convenio singular, el club debería pagar la totalidad de su deuda inaplazable, pero una decisión política (y lógica), permitirá esta medida de gracia. Hacienda aprieta, pero no ahoga.

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