miércoles, 29 de julio de 2015

Concurso culpable, concurso fortuito

Declaración del perito, Luis Anselmo Sainz

El salón de actos de los juzgados de Las Salesas acogió la vista en la que se ventilaba la calificación del concurso de acreedores del Racing. Más de tres horas de un proceso lento y engorroso, que no aportó nada nuevo. Hace ya más de cuatro años que el club de fútbol entró en concurso de acreedores.
La vista pública contó con la presencia de varios “archienemigos” del racinguismo llamados por la defensa de Francisco Pernía para tratar de que el concurso sea declarado fortuito. El agente de futbolistas Eugenio Botas, el ojeador Pablo Longoria o el ex político Roberto Bedoya desfilaron ante el juez como testigos.
El peritaje encargado por la fiscalía considera que el concurso debe ser declarado culpable y retrotrae la fecha en la que se debió llevar la sociedad a concurso a julio de 2008. El perito, Luis Anselmo Sainz, considera que hubo un quebranto de unos cinco millones de euros en el periodo estudiado. Fue el primer roce de la vista. El abogado de Pernía, el vasco Unai Ibarrondo, quiso desacreditar al perito por ser abonado del Racing. “¿Es usted peñista?”, le preguntó enfadado. Luis Anselmo contestó que no y no se achantó. Incluso le mostraron un montón de papeles que trataban de probar que el Racing Primavera fue un proyecto serio que salió mal. El perito se ratificó en su informe dejando claro que esos papeles no servían para demostrar que aquel gasto no dejó ningún activo en el club.
Roberto Bedoya, que fue director general del club, dejo claro que cuando él llego ya estaba todo en marcha y que todas las decisiones las tomaba Pernía. En el caso del Racing Primavera, a groso modo, explicó que 300.000 euros fueron a saldar la deuda del club brasileño, otros 300.000 euros a las obras en las instalaciones del club y otro tercio a viajes y gastos, sobre todo de Iñaki Urkijo, alma mater del proyecto junto con Pernía… Viendo las obras que hicieron allí se puede explicar casi todo. Unas literas, una cocina y pintar unas dependencias.
Los fantasmas del Racing Primavera, el Audi de alta gama, el finiquito de José Campos, de Merino o los pagos a Botas se aparecieron en la sala. La fiscalía pide cinco años de inhabilitación y esos cinco millones de euros "desviados" a Pernía, que es insolvente. Sería sobre todo algo más moral que efectivo.
Es complicadísimo que un juez declare culpable un concurso, aunque en este caso hay algunas evidencias que indican que la gestión fue algo más que negligente. El magistrado Martínez de Marigorta fallará después del verano.

La anécdota que resume la vista fue el caso del vehículo de alta gama del club. El abogado de Pernía justificó aquello exponiendo que el coche no costó 80.000 euros, sino 70.000 porque no había que contabilizar el IVA, y que el club ahorró dinero comprando un vehículo de Kilómetro 0. Eso en una entidad que no pagaban las nóminas a sus empleados y que debía millones de euros. Ibarrondo insistía en que el Audi era un activo para el Racing y que la alternativa era que Francisco Pernía utilizase el servicio de transporte público… Aquel “capricho” del presidente forzó su dimisión y dejó claro que era un “jeta”, otra cosa es que actuaciones de este estilo sirvan para calificar el concurso como culpable.

Ibarrondo, abogado de Pernía y López Tafal, letrado del Racing

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