domingo, 23 de agosto de 2015

Bueno, felo y malo: Celta B - Racing



El bueno
Lo mejor está por llegar: las victorias, los fichajes, la ilusión de las temporadas que empiezan, los goles de bella factura, el ascenso… Es muy duro empezar perdiendo, pero el Racing es muy de estas cosas. PAPARDA. Queda mucho y esta campaña es una carrera de fondo. Empiezo esta sección algo ácida con cierto optimismo. La palabra más repetida en el club santanderino este verano ha sido PACIENCIA. Así que les haré caso… En el cuchitril de Barreiro hubo más estrellas que las de la cerveza gallega. Dani Sotres es de los buenos, lo mismo que Borja Iglesias en el Celta. Al filial celeste se le llamaba de antes Celta Turista… pero de inocentes guiris tienen poco. Nos robaron la cartera a los visitantes.

El feo
El campo de Barreiro sirve de perfecta metáfora para explicar la situación en la que encuentra el Racing. Edificios de viviendas de aluvión, naves industriales semiderruidas, paredes de hormigón desconchado, unas vallas publicitarias oxidadas que serían oro para los cazatesoros de Mega… ¡Cuando el árbitro sacó el spray de las faltas parecía que iba a hacer un graffiti en el barrio de extrarradio que pusiera: ABANDONA TODO!



El Malo

Seguro que Mohamed Coulibaly es un chaval extraordinario y no tiene culpa de nada, pero ya cuando le ficharon dije que parecía una incorporación de otras épocas de infausto recuerdo. “Es una apuesta, muy rápido y potente”, decían desde el club… Sí, 27 años y no ha jugado nunca con asiduidad en ninguno de los clubes de los cinco países por los que ha pasado. Su error disparando al muñeco con media portería vacía es uno de esos detalles que no le pasan desapercibido al malicioso aficionado. Óscar, el veinteañero de Renedo, le dio mil vueltas, pero se fue al vestuario antes. MI NO ENTENDER.

Fran Díez

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