martes, 11 de agosto de 2015

“Mikel juega pa’lante con Kamal”



Me encanta el campo del Barreda con su gradita de madera de estilo inglés y su bolera en el córner. Tiene todo el embrujo del fútbol añejo. Desde pequeño escuché historias del equipo de Solvay. Un tío mío fue portero con los blanquiazules y me ha hablado muchas veces de aquel Barreda de aficionados que ganó un título nacional en 1944. Entonces, aquella grada se llenaba a rebosar porque miles de espectadores acudían fieles a los encuentros de una institución que cumplirá cien años en 2017. Ayer no hubo mucha gente para ver el encuentro más atractivo del verano racinguista ni un gran ambiente que recordara aquellos tiempos de gloria del histórico recinto. Apenas 500 seguidores poco animosos, siendo generosos, con una presencia anémica de La Gradona. Eso sí, el club de Solvay nos machacó los oídos con el CD del ‘Boom 4’ o alguna recopilación infecta similar, con bachata, electro-salsa y otros engendros musicales. No fue mucho mejor cuando el tipo de megafonía comenzó a soplar por el micrófono antes de leer las alineaciones y parecía que acababa de llegar Darth Vader a la Estrella de la Muerte, que es lo que le falta a este Racing perdido en un galaxia muy lejana…

Munitis presentó lo mejor que tiene: Sotres en la portería; Francis, Caneda, Mikel Santamaría e Iñaki en defensa; Kamal, Borja y Dani en el centro del campo con Pau Miguélez y Hevia en las bandas; arriba el senegalés Coulibaly de delantero centro. No hay más. Si una conclusión se puede sacar de esta pretemporada es que el club necesita fichar cinco o seis futbolistas para pensar en ascender. Y acertar con los atacantes que traiga… No es poco. Alain, Isma Cerro, Granero o Fede están lesionados, pero incluso con ellos la plantilla sería corta. Koné no está ni se le espera.


A la Ponferradina le costó mucho entrar en el partido. El terreno de juego de Barreda es muy estrecho y eso facilitaba las cosas al Racing. Los bercianos cometieron muchos errores tontos en el pase, en parte porque  los cántabros estaban bien colocados. A los tres minutos un centro al área de Coulibaly terminó con un remate de Borja desde dentro del área pequeña tras un barullo. El balón se fue lamiendo el palo. El gemelo se disfrazó de su hermano Fede jugando de mediocentro, aunque mejor cada uno en su sitio. Y mejor todavía si se quedan muchos años en el Racing.

La segunda ocasión de gol llegó al cuarto de hora y de nuevo con Coulibaly como protagonista. El africano tuvo unos segundos para prepararse el disparo desde la frontal, pero envió el balón al palo al querer colocarlo demasiado. El pobre desconoce tanto el idioma como el gol, pero estuvo muy activo. Ha sido el mejor en el casting de delanteros que ha hecho Munitis este verano.

La Ponfe estaba jugando al trote, que todo hay que decirlo. El portero rival, Santamaría, no dejaba de abroncar a gritos a sus compañeros: “¡Vamos, más juntos, que hay un espacio del copón!”. Pese a todo, no hay que ser negativos, han sido los mejores minutos del equipo que entrena Pedro Munitis en todo este periodo estival… Pero tampoco hay que vender humo. Estuvieron correctos y no sirvió para ganar.

Yuri o Pablo Infante, veteranos de guerra con mucha calidad, asustaban de vez en cuando, pero la escuadra santanderina tenía controlado el partido. O eso parecía. En el minuto 27, el brasileño Yuri (aparenta que le pesan los años, 33, y algún kilito de más, pero resulta letal), habilitó un buen pase a Adán Gardiel en la banda. Su disparo hizo intervenir a Sotres, que despejó bien a saque de esquina.

El Racing comenzó a quedarse sin gasolina y sin ideas a los 25 minutos. Y por resumirlo de alguna manera: el morenito de la Deportiva es bastante mejor que el morenito del Racing. Coulibaly es un fuego artificial y William Jebor, un misil letal. El liberiano se fue con potencia, por falta de contundencia de la zaga, y definió bien ante Sotres. Ha llegado cedido por el Río Ave portugués y fue máximo goleador del campeonato egipcio en la temporada 2012/2013. Tiene 23 años… Coulibaly, 27. El mercado internacional es una tómbola, pero siempre hay alguien con más boletos. Se cumplía el minuto 31 cuando William en la primera que tuvo marcó y Couli tuvo cuatro o cinco en todo el partido y no culminó... Diferencias. Es lo que más asusta de este Racing. Ofrece un juego combinativo plano (no hay delantero ni profundidad) y algún desajuste o error que cuesta un gol. Mal asunto.

Kamal es el encargado de dar equilibrio a este equipo. Todo pasa por él. Munitis colocaba a gritos a sus peones en Barreda. No para en la banda. Es igual que cuando estaba dentro del terreno de juego… aunque más hablador, claro. El hispano-marroquí termina siendo un equilibrista en el tejado. “¡Kamal, cógelo. Kamal atrás!”, gritaba el técnico. Kamal esto, Kamal, lo otro. Una voz de Pedro Munitis desde la banda resume el verano: “Mikel juega pa’lante con Kamal”.


A partir del 0-1 el Racing sufrió un pequeño bajón. Juan Banderas gritaba también como loco: “¡En Vigo, en Vigo, hay que ganar en Vigo!”. Si este aficionado no tiene moral se nos cae el edificio encima con los cuatro pilares aquellos de Pernía. Es el Alcoyano de la grada verdiblanca. Y esta temporada hará falta moral y fe. Creo que no vamos a presenciar una comedia romántica.

El Racing tocaba y tocaba como en el futbolín, sin arañar a la Ponfe. Una jugada personal aislada de Chus Hevia terminó con el disparo lejano del asturiano. Santamaría atajó la pelota sin problemas. El gol en el verano del Racing es más esquivo que ligar en Santander en invierno.

Dani Rodríguez tiene mucha clase, pero le cuesta realizar el trabajo defensivo. Al final, los tres del centro del centro (como Ciudadanos) terminan todos incrustados atrás en un trivote defensivo poco efectivo. Fue el gallego el que no presionó lo suficiente a Basha en la frontal del área. El albano-suizo se colocó el balón y sin dejar caer el esférico sacó un trallazo imparable a la escuadra derecha. Le han fichado del Zaragoza para esta campaña y dio una lección de lo que es un centrocampista con criterio… y gol.

En la segunda parte entró el portero a prueba Óscar Santiago, que quedó prácticamente inédito. Se ha formado en las categorías inferiores del Racing, así que los técnicos de la casa le conocen bien. Con Sotres, parece que da un poco igual al que fichen, la verdad. Hubo un tímido disparo del animoso Coulibaly y se terminó la película… Y empezó otra, como en una doble sesión. En el minuto 61 Munitis cambió a todos los jugadores de campo. Los chavales al prau. Y tienen hambre. Se comieron la hierba a mordiscos.

Los canteranos le dieron brío. La Ponfe estaba ya muy cansada y su técnico no realizó cambios, solo el portero y un jugador de campo. Estaban trabajando la resistencia. El Racing B comenzó a dominar y fueron cayendo las ocasiones y un gol de Prada. La Albericia es una fuente inagotable de talento… Muchos de estos chavales se harán hombres este año. Pau, Óscar, Prada, Soberón, Alberto, Josemi, Unai, etc. En tiempos de penuria les tocará sacar las castañas del fuego.

A estas alturas del verano confío más en que el Celta B y el Atlético Astorga sean rivales poco rocosos, que en las virtudes de un Racing todavía en construcción y muy verde. Pero también hay que tener muy claro que lo importante llegará dentro de muchos meses. Fe. El club viene de donde viene.

Fran Díez

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