martes, 15 de septiembre de 2015

Expediente Pancarta


La Gradona de los Malditos había anunciado con antelación que exhibiría en el estadio de El Sardinero una pancarta en contra del fracking, una técnica de extracción de gas y petróleo que supone un serio riesgo para el medio ambiente y para la salud de los seres humanos. Finalmente, el pasado domingo, en el partido ante la UD Logroñés, no se pudo ver por ningún lado esa pequeña muestra de apoyo al amplio movimiento social en contra de la fractura hidráulica.

Algunos aficionados de la grada de animación se encontraron la pancarta dentro de un contenedor antes de que comenzara el partido. Desde el club se asegura que no hubo ninguna orden al respecto, aunque el cartel fue retirado por personal de la seguridad privada que tiene contratado el Racing. El responsable de esta empresa tampoco tiene claros los motivos por los que se retiró esa pancarta en concreto, pero se remite a una futura reunión de ese grupo de aficionados con consejeros del club.

Al parecer, desde el Consejo de Administración se quiere proponer una nueva política respecto a las pancartas que se muestren en el campo. La dirección de la institución también desea ponerse más seria respecto a los incidentes violentos que ocurrieron en el último partido, incluso prohibiendo la entrada a los Campos de Sport a los aficionados implicados en actos de ese tipo si se diera el caso.

En las redes sociales había habido cierta polémica sobre si el apoyo o no de La Gradona al movimiento antifracking era un tema político. No lo parece. Existe cierto consenso entre todas las formaciones políticas de la región, por lo menos de cara la galería, y también entre los expertos. Es un sistema de extracción de gas que genera muchas dudas, por no decir certezas. En una zona tan cercana a las poblaciones el riesgo de contaminación de acuíferos es muy elevado. 

Por desgracia, en Cantabria existe todavía la posibilidad de que no se pueda frenar la utilización de este método tan nocivo y agresivo para el medio ambiente porque varias empresas muy poderosas siguen manteniendo sus permisos para la investigación en diferentes áreas de la Comunidad y presionan a nivel nacional para aprovechar esas concesiones, mientras desde el Ministerio de Industria se mantiene una línea oscurantista al respecto.


Si en la pancarta de La Gradona hubiese puesto ‘Respetemos la Naturaleza’ o ‘Carril Bici ya’ nadie diría nada. Desde el club se puede abrir un debate con líneas muy finas y desdibujadas si se impide su exhibición. ¿Un cartel con un ‘No al Toro de la Vega’ sería aprobado? ¿Una crítica a Munitis? ¿Al Consejo? Y eso teniendo en cuenta que ahora el Racing es una sociedad anónima deportiva con más de 13.000 accionistas y que recibirá dinero público, no es Repsol o un millonario saudí, y que las sensibilidades son muy amplias como para prohibir pancartas más allá de lo que marca la ley. Es obvio que un cartel con contenidos racistas, xenófobos o nazis no puede entrar a un estadio de fútbol, pero en este Expediente X del 'No al Fracking' todavía quedan muchos cabos sueltos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario