martes, 8 de septiembre de 2015

Queda un mundo


Demos tiempo, margen y confianza. Queda un mundo. Faltan 37 partidos por disputar en el mejor de los casos. He oído tantas opiniones contradictorias en estos últimos días que sobran las palabras, al menos las mías sobre el juego actual del Racing. Más aun sin haber pisado San Lorenzo o el Montecillo. Santo Tomás no es el santo de los contertulios porque la mayoría no ven los partidos, pero opinan. Ni ven, ni conocen a los jugadores. Vapulean las actuaciones de los jugadores según sus números y uno no sabe si está en un campo de fútbol o en un bingo: “5”, el “8”, el “14”. Cuando no lo resuelven por la vía rápida y lo llaman el “negro”. Así que no opinaré de los partidos.

Aun así, hay mil debates para escoger: el nueve que no llegó; el exceso de mediaspuntas que no despuntan; el “ocaso de la Albericia”; el lateral a pierna cambiada; Francis, eterno debate el de Barbate. “A pierna cambiada” debería significar que lo operan y le cambian la pierna por una mejor, de lo contrario la expresión es un timo. Le tengo un cariño enorme a Francis y siempre le he defendido, pero desgraciadamente en el fútbol deberían jugar los mejores y  él ya no está entre ellos, por físico, no por calidad.

Mil debates y la madre de todos los debates: el entrenador. Munitis busca dar con la tecla y nosotros no sabemos qué sistema elegir para nuestra regla de medir la paciencia, si los puntos o las jornadas. Con Paco tocaba sistema binario puro y duro: 0-0, 0-1, 1-0, 1-0, 0-0… Aburrido y previsible aunque tranquilizador. Portería a 0 y Koné al 1. Un sistema muy operativo para el programa 2.B pero que dejó al descubierto sus vergüenzas y limitaciones para el programa 2.A. El sistema Munitis no es una actualización del sistema Paco. Es otra cosa, otro producto y acabando ya con la metáfora, el sistema Munitis es más de pantallazo azul de error crítico.

A finales de la temporada pasada, Munitis no daba con la tecla. Peor, aporreó sin conocimiento el teclado. Así, con las teclas levantadas nos encontramos con Miguélez de extremo, y hoy con Coulibaly de delantero, Docal en el banquillo y el personal presenciando los domingos al sol de mi querido Francis.

Entre aburrir a todos y no ganarle a nadie me quedo con lo primero. Demos tiempo, margen y confianza. Queda un mundo… que se nos está haciendo eterno.

Pierre Mahe

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