domingo, 20 de septiembre de 2015

Quién te ha visto y quién te ve


Será un lunes cualquiera en la oficina. Será lo de siempre. Los unos irán desglosando las actividades varias de sus fines de semana de calma y sopor que si el cine, que si los niños los otros tomarán un atajo y con un “bien” por contestación darán carpetazo al tema. Ese “bien” o “bien, gracias” suena a derrota, a “me lo pasé de edredoning viendo Gran Hermano” o “acabé la noche en el Toni2 borracho y regalando abrazos a cuarentonas desbocadas” pero “en ningún caso tengo la intención de contarte mis intimidades, que somos compañeros de curro, no amigos, joder ya”.

Y como uno va alardeando de exotismo y frikismo por Madrid, llegará la obligada pregunta “¿qué tal el Racing esta jornada?”. Trataré de frenar en seco la internada cual Francis por su banda. “Bien, gracias”. No será suficiente y el inquisidor clavará un poco más la púa oxidada en la herida sangrante. “¿Cómo que bien gracias? ¿Ganó o empató? ¿Oye y contra quién jugasteis?”. Reprimiré las sesudas respuestas que se me ocurran. “Empatamos contra el Peña Sport en Tafalla” soltaré cabizbajo, la mirada fija en el betún de mis zapatos. Pasaré vergüenza propia y ajena al leer en los ojos de los demás que nos hemos convertido en un equipo de pueblo, y de los malos.

Quién te ha visto y quién te ve y sombra de lo que eras, pobre -a todos los efectos económicos y deportivos Racing. El equipo perdió ayer dos puntos en el descuento, pero sobre todo y principalmente, el club perdió muchísimos puntos de prestigio y renombre. Súmenle los puntos perdidos en Vigo, Laredo y Aranda.

Lo de menos, pensarán, será el mal trago en la oficina. No lo crean. Las papardas de primera se lucen con orgullo en la solapa. Éramos un club perdedor, de acuerdo, pero de la élite. Las papardas de Segunda B sí son amargas cuando las dirige Pedro Munitis y las graba un tal Adolfo Mayordomo. El club santanderino vaga sin rumbo por el Bulevar de los campos chicos.

El racinguismo necesita autoestima y la necesita con urgencia. Pero también la necesita Munitis, quien debe recuperarla también con urgencia, dejando a otro hombre al frente y tratando de salvaguardar lo que aún le queda de mito viviente. Pedro era el Pau Gasol del Racing como dicen hoy y va caminito de convertise en un "Orenga de la vida". Quién te ha visto y quién te ve, Pedro.

Dejemos de jugar a pierna cambiada y empecemos a jugar a cambiar de entrenador.

Ánimo el lunes y no se relajen, que viene el coco… que viene el Izarra.

Pierre Mahe  

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