miércoles, 2 de septiembre de 2015

Vamos como el Couli

Negros nubarrones se ciñen sobre el Racing...

La Copa del Rey se fue a tomar por el Couli. Atrás quedó el plante de la dignidad ante la Real Sociedad –en cuartos de final y estando en 2ªB– y las dos semifinales bajo la presidencia de Francisco Pernía, este club ha recuperado su esencia: la paparda en la competición de KO. “Ha ido todo como el culo”, resumió Pedro Munitis en la sala de prensa improvisada de San Lorenzo. No podemos hacer mejor resumen. El ridículo no pudo ser más espantoso. El Laredo le dio un soberano repaso al Racing, a la mejor plantilla de la 2ªB, según cacareaba su presidente Manolo Higuera por todas las radios. Justo el día que dices soberana memez te dan un zasca en toda la boca. La escuadra de la capital perdió 2-0, pero bien pudieron ser tres o cuatro goles los que encajase el conjunto racinguista y lo que es peor, el casillero de los visitantes no estuvo ni cerca de estrenarse. En la segunda parte, con un Racing en teoría volcado sobre el arco rival, jugando por primera vez con dos puntas (Cerro y Coulibaly) ni atisbaron de lejos el gol. No hubo remontada épica. Un único disparo entre los tres palos y flojito y centrado. Al equipo que entrena Pedro Munitis se le ven las costuras.

Sergio Ramos diría aquello de que un 2-0 no está tan mal, que no es mal resultado para el encuentro de vuelta, aunque sea una eliminatoria a partido único. Pudo haber sido todavía más humillante para el Racing. David Camino, un mítico de la Tercera cántabra, con sus 33 años, impartió una clase magistral de movimientos ofensivos y visión de juego. El central castreño Santi Vélez, casi dos metros, jugando lesionado anuló por completo a Dioni. El Racing no jugó a nada y saltó al terreno de juego ausente, zombi. A los veinte minutos un aficionado racinguista berreó un elocuente: “¡Espabilad, coño!”. Enfrente estaba un Laredo que triangulaba, entraba por banda y centraba o terminaba las jugadas con peligro. Vamos, jugaba a un deporte que llaman fútbol y al que el Racing parece desconocer. El carril izquierdo de los santanderinos, con Artiles y Borja Docal, fue una autovía para el Laredo, aunque no funcionaba nada. La traca era conjunta. No se salva nadie. Nunca en la historia más que centenaria del Racing le había ganado el Charles. Después de algo así, algunos dirán que queda remanente económico para fichar en el mercado de invierno a tal o cual. Recordando al mítico Toschak, igual hay que traer a otros 11 cabrones...

En el minuto 16 llegó el primer gol, pero pudo haber caído antes. Un error de Alain, reincidente en estas lides (y no por los tatuajes) terminó con el gol del Laredo en una buena contra. El disparo de Vinatea, que tocó César Caneda, se coló en las redes de la portería defendida por Óscar Santiago, que nada pudo hacer. Sotres tampoco. Hubo un tanto anulado a Dioni por fuera de juego tras una jugada de Artiles. El Racing recurría a alguna acción individual aislada, el que trenzaba jugadas de ataque era el conjunto de José Gómez. Vinatea de cabeza, a pase de Camino, estuvo a punto de hacer el segundo, pero intervino el guardameta visitante. El desastre no tardó en completarse antes de llegar al descanso. En una falta lateral, que al igual que los saques de esquina son medio gol en contra en este Racing, Kamal vio puerta… La suya propia, por supuesto.

A Munitis se le atragantaban las palabras al acabar la contienda. “Nos cuesta mucho jugar con el marcador en contra. No se nos dan bien este tipo de partidos lo hemos visto durante toda la pretemporada, no podemos conceder goles en una jugada que comienza desde una falta a favor en la que acabamos encajando el primer tanto y con la mala fortuna del balón parado, que nos metemos otro en propia meta”, explicaba. No es cuestión de suerte. Ojalá. Al finalizar el encuentro no pudo haber una escena más elocuente: los jugadores del equipo verdiblanco se acercaron a saludar a La Gradona y los seguidores más files del equipo, casi nunca críticos, cantaron: “Échale huevos, Racing” Esta eliminación debería servir para encender las luces rojas de alarma, lo que le pasa a este equipo igual no es cuestión de tiempo o de fichar a otro central o a otro delantero. Vamos de Couli y sin frenos.

Fran Díez
 
Camino volvió loca a la zaga racinguista

CD Laredo: David, Toño, Bubu, Pablo, Santi, Óscar, Manu, Del Olmo, Vinatea (Asier, 80), Camino (Emilio Iglesias, 87) y Dani (Espino, 67).

Racing: Óscar Santiago, Borja San Emeterio, Caneda, Alain, Borja Docal; Kamal, Dani Rodríguez, Unai (Óscar, 46), Artiles, Hevia (Isma Cerro, 60); Dioni (Coulibaly, 54).

Árbitro: Ramos Domínguez (asturiano). Amonestó a los locales Óscar, Toño y Camino, así como a los verdiblancos Borja Docal, Dani Rodríguez y Borja San Emeterio.


Goles: 1-0. Minuto 13. César Caneda, en propia puerta; 2-0. Minuto 41. Kamal, en propia puerta.

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