lunes, 26 de octubre de 2015

El árbol y el bosque


Algunos malpensados insinuaban que nos alegraríamos del empate que hasta el minuto 85 reflejó el luminoso virtual de los Campos de Sport. Nada más lejos de la realidad. Lo más importante es la victoria y después, si se puede, el trato al balón. No me hubiese alegrado el domingo de hacer leña del entrenador caído pero, si me permiten otra metáfora silvestre, el árbol no debe impedirnos ver el bosque, siendo el árbol el 3-1 y el bosque los 85 minutos de fútbol gris que nos deparó el choque (quitando los 20 primeros minutos de la primera parte).

El Racing sigue sin convencer: se difumina sin el balón por falta de intensidad y tiene un escaso acierto de cara a gol por falta de '9'. La culpa aquí es del entrenador por no transmitir su voluntad a pesar de repetir hasta la náusea lo de la “intensidad” y del club por haber construido una casa sin tejado, o sea, sin delantero.

El árbol también es ese puntuco que nos separa del play-off. El árbol es el penalti inexistente que pone al Racing por delante. El árbol es la expulsión que deja al Promesas con diez. El árbol es el gol de Coulibaly cuando la desesperación era máxima. El árbol es el gol de Migue cuando la tranquilidad había vuelto. Muchos árboles que no son suficientes para conformar un bosque, ni para transformar a Munitis en Del Bosque. Aun así, Pedro agradó poniendo a Peña, despeñó a Isma por el cerro poniéndole de Fede y agradeció a la peña el apoyo en los momentos difíciles. La grada unida jamás será vencida y Munitis debería repartir agradecimientos a todo el respetable que acude a los Campos. Pedro tiene madera de entrenador y le falta el barniz de comunicador.

El fabuloso remate en el empate vallisoletano hacía temer lo peor. Higuera a la hoguera y Munitis cruzando el Escudo. Francis se dejó las cerillas en casa, no se quemó el bosque pero tampoco es motivo para que el bombero saque pecho.

Una semana más, una semana menos. Me quedo con 20 minutos de la primera parte y los diez últimos con todo a favor. Ya es más de lo que se hizo ante el Pontevedra y el Somozas. La fase de ascenso es factible si Espasandín nos pita diez veces más.

Pierre Mahe

No hay comentarios:

Publicar un comentario