domingo, 18 de octubre de 2015

El bueno, el feo y el guapo: Somozas - Racing


El bueno
Nada más terminar el partido del Racing me fui a ver la actuación del humorista David Guapo en Escenario Santander. Fue una mezcla brutal. Un choque de civilizaciones. Como cuando eras joven y te decían que si echabas Baileys a la tónica y lo bebías muy rápido podías morir… Mejor lo conocido, el ron con cola, la ginebra con su tónica, el zurdo por la izquierda, el gol tirando entre los tres palos... De la depresión racinguista a las risas del monologuista y eso que casi nos frunjen en Somozas. A mí me curó. Risoterapia. Se pasó el disgusto del empate en cero-coma. Le hubiese venido bien al míster, claro que a ver quién es el guapo que le saca una carcajada al del Barrio Pesquero. Pese a los malos resultados #AlwaysSmiling que tuitearía Isma Cerro.



El feo
Poncio Pilatos se iba a asomar al palco del Complejo Deportivo Alcalde Manolo Candocia de Somozas para preguntar si el racinguismo prefería a Barrabás o a Munitis, pero susurró a sus íntimos: “¿Para qué?”. Lo sabemos todos. Jesucristo hubiese tenido más posibilidades de librar. El pueblo ya lo tiene claro, el entendido y el forofo. El ídolo seguirá siendo ídolo, pero en el banquillo hace falta un revulsivo y los fichajes no llegarán hasta que Papa Noel consiga arrancar su trineo... Y cuentan en Laponia que este año los renos emiten más gases que los Volkswagen y no pasarán los exigentes controles de la Comisión deportiva. La crucifixión de Munitis debería ser rápida y lo menos dolorosa posible para todos, pero es casi seguro que todavía escuchará música de viento en El Sardinero el próximo domingo. Es la Ley del fútbol, como la Ley Romana, que terminó con Brian... El de los Monty Python, no el argentino. El técnico cántabro renunció ya hasta de su principio básico de jugar a pierna cambiada en ambas bandas. This is the end. No da con la tecla y cuando ocurre eso... La tecla, con el piano entero pegado, se te cae encima.



El malo
Si no sé ni para que llamo a este epígrafe el malo en vez de denominarlo ya directamente: Francis. Durante el encuentro se producía una imagen inquietante cada varios minutos, el lateral andaluz sacaba de banda con una pareja de la Guardia Civil detrás. Los agentes de la Benemérita se encontraban situados a menos de un metro de Francis y no dejaba de fantasear con que estaban a punto de detenerle acusado del grave cargo de ser un coladero. El técnico debería mirar a ese filial "de que tanto hablan" para algunos puestos que le están causando una vía de agua que va camino de hundir el proyecto más top del mundo, un proyecto que era insumergible y que iba a atravesar el océano que separa la 2ªB de la Primera en cuatro años... El Titanic racinguista.

Fran Díez

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