domingo, 25 de octubre de 2015

El bueno, el feo y el malo: Racing - Valladolid B


El bueno
¿Adivina quién viene a cenar esta noche? El invitado sorpresa del partido no fue Sidney Poitier sino Mohamed Coulibaly. El delantero, o lo que sea, senegalés acababa de fallar una ocasión clarísima a pase de Artiles para recordarnos que lo suyo con el gol es una historia de desencuentros amorosos y justo en la siguiente escena marcó el gol más importante de su carrera… Ha anotado muy pocos, este sería su quinto tanto oficial, según la Wikipedia, a sus 27 años. Dio la sensación de que el africano apenas rozaba el esférico, servido a las mil maravillas por Iñaki. Medio gol es del riojano, pero el pelo afro también juega. Igual si Coulibaly intenta realizar los tiempos del remate de cabeza de una manera ortodoxa envía el balón a la grada. Ya no vamos tan de Couli. Gracias, chaval. ¿Qué guionista hubiese puesto en su flequillo la salvación de Munitis y el racinguismo?


El feo
La alineación de Munitis ante el Valladolid B fue un canto al mediapuntismo taurino con 6 mediapuntas 6. El técnico del Barrio Pesquero mantuvo en el once a Fede San Emeterio cuando peor estaba, cuando se arrastraba nada más salir de una lesión grave, y le dejó fuera en la décima jornada, cuando la medular adolecía de presencia y trabajo. Sorprendente. Incluso que el entrenador no cuente con Kamal, el otro mediocentro defensivo de la plantilla. La apuesta por los “creadores” Dani Rodríguez y Álvaro Peña salió bien, muy bien, por momentos. El vasco cuajó un gran encuentro y el gallego se entendió muy bien con él, aunque terminó haciéndose invisible. Otro de los reyes del mediapuntismo, Isma Cerro, pasó desapercibido. Ni se despeinó. Lo que está claro es que este Racing es muy guapo cuando juega a tener la posesión del esférico, se gusta y gusta la grada; y muy feo sin el balón en los pies. La plantilla está (mal) construida para jugar a tocar.


El malo
A Julio Iricibar le sobró un 'ci' en su apellido. De verdad que en El Sardinero pareció Iribar. El guardameta del Valladolid B fue el villano de película al que solamente se le derrota en los últimos minutos del metraje y con mucha suerte. Tremendo su partido. Curiosamente, el arquero vallisoletano, de 22 años, debutó con su primer equipo la campaña pasada ante el Racing de Paco Fernández por la expulsión de Javi Varas. Los cántabros cayeron 3-1 en el Nuevo Zorrilla. Ya antes, con 20 añitos, le había convocado para un encuentro de Primera Juan Ignacio Martínez. Verle bajo palos explica el porqué su equipo es el rey del empate a cero en el grupo, aunque llevaba ya siete goles encajados en lo que va de campaña en 2ªB. Eso sí, cinco fueron en el mismo encuentro, ante el Lealtad en Villaviciosa y otros dos ante el Tudelano, en otros cuatro no hubo quien le marcara un tanto. Le apuntamos en la lista, tiene futuro.

Fran Díez

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