sábado, 24 de octubre de 2015

Pasamos revista a los Campos de Sport




En 2ªB el estadio del Racing impresiona. Algunos futbolistas rivales se hacen fotografías en un campo que veían por la tele no hace tantos años. Es un recinto mítico con solera de Primera División. Tampoco faltan los turistas más futboleros, y los que no lo son tanto, que se sacan la típica fotografía con la fachada principal en la que se puede leer el nombre del club junto al escudo. La historia, el nombre y el estadio permanecen… Desde lejos El Sardinero da el pego, pero la instalación no resiste una revisión acercando un poco la lupa. Para los racinguistas fue un alivio el cambio del escudo descolorido de la fachada este mismo año. Se había colocado en 2009, pero su lamentable estado transmitía una penosa imagen. Se sustituyó el escudo... Pero no se ha tocado nada más. El aspecto exterior del campo es ahora mismo un fiel reflejo de la decadencia y las penurias que le toca vivir al club en los últimos años.


La estructura del estadio está notablemente dañada por el paso del tiempo. La proximidad al mar y la falta de mantenimiento periódico han hecho estragos en los Campos de Sport, el adjetivo de "nuevos" es mejor dejarlo aparcarlo. El hormigón está desgastado y deja a la vista el forjado interior de hierro. Se aprecian numerosas manchas de humedad en las paredes. Esto ocurre fundamentalmente en las vigas que sobresalen alrededor de toda la construcción y en el recoveco de la esquina noroeste, junto al local de la Asociación de Peñas. Igualmente, varias grietas “adornan” el revestimiento de la franja exterior central de la pared de las tribunas.

Un buen número de elementos de cierre de la fachada han ido desapareciendo sin reposición. De hecho, los bomberos se han visto obligados a retirar placas de chapa medio desprendidas por los temporales, incluso en días de partido. Algo que podía haber causado una tragedia, de la que todavía no estamos a salvo. En las ventanas hay cristales resquebrajados y en varios puntos se pueden ver cables colgando sin amarrar ni aislar.


Algunas verjas de acceso al recinto deportivo están roñosas y tienen perforaciones que podrían provocar cortes en caso de ser manipuladas. En los tejados sobresalen matojos de vegetación que aumentan más la sensación de abandono y suciedad, algo totalmente impropio de un edificio público. Debemos recordar que El Sardinero es propiedad del Ayuntamiento de Santander en virtud del acuerdo alcanzado con el Real Racing Club de Santander el 26 de agosto de 1983. Dicho convenio concede al club de fútbol el uso gratuito e indefinido de los nuevos Campos de Sport de El Sardinero como contraprestación por la transmisión de los antiguos.

Recientemente el Racing visitó el nuevo estadio de El Molinón, del que es titular el Ayuntamiento de Gijón. En 2006 el Sporting y Consistorio gijonés acordaron una reforma integral del campo: cambio fachada, refuerzo de estructura, ampliación de gradas norte y oeste, cambio de techo... Algo más que un lavado de cara que dejó El Molinón completamente cubierto y en plena forma. Se sustituyeron todos los asientos, se acometió la renovación de los vestuarios y de la zona de prensa... Las obras, llevadas a cabo entre 2009 y 2011, se financiaron con la privatización de la gestión de los bajos comerciales y con cargo a fondos municipales.



Quizá es hora de que Racing y Ayuntamiento de Santander se sienten a hablar sobre el estado de estas instalaciones. El Consistorio santanderino lleva demasiado tiempo escurriendo el bulto. Más allá de la importancia de la estética en una ciudad turística como Santander –que además destaca en sus callejeros el estadio como punto de interés a visitar– o de  la salubridad insana del edificio, está la seguridad de los que acudimos a las instalaciones. Pero ya se sabe, en este país las cosas sólo se arreglan cuando ocurre una desgracia.

Gerardo Aedo

1 comentario:

  1. Un ayuntamiento que da de lado todo lo referente al racing, como si fuera un mendigo, y al cual no se le da el valor que representa en la sociedad santanderina y cántabra, además están las instalaciones, casi que en peor estado todavía que los campos, totalmente abandonado a la suerte ha dejado este ayuntamiento a nuestro querido racing

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