jueves, 8 de octubre de 2015

Tiempo de bigotes


El Pontevedra es el cuarto club gallego por historia, estadio, afición, ciudad... Todavía ocupa el puesto 43 en la clasificación histórica de Primera División, por detrás del Deportivo de La Coruña, Celta de Vigo y Compostela. Claro que sus años de gloria han quedado muy atrás... Fue en los sesenta cuando llegó a liderar la máxima categoría del fútbol español e incluso se proclamó campeón de invierno en Primera. De aquel famoso Pontevedra del 'hay que roelo' se ha pasado a uno que simplemente quiere roer algún hueso que sobre... El club de Pasarón es en la actualidad un recién ascendido a 2ªB después de haber penado cuatro campañas en Tercera División, una categoría increíble para un club con tanta solera y bagaje detrás. Tampoco es que el Racing de Santander viva tiempos gloriosos...
Lo cierto es que han pasado 43 años desde que el conjunto granate visitó por última vez El Sardinero, entonces los viejos Campos de Sport. Fue el 26 de noviembre de 1972 en la jornada 13 de Segunda División. Justo la semana anterior el Rayo Vallecano había "afeitado" los bigotes al Racing. El conjunto montañés entrenado por Maguregui venció 1-0. No era un Racing de tanteadores altos… Era el Racing de los bigotes, que ascendió a Primera aquella temporada con mucha solvencia.
En el once del Racing muchos nombres míticos en aquel choque: Santamaría, Santi Gutiérrez Calle, Espíldora, Chinchón, De la Fuente, Barba, Sistiaga, Arrieta (Gento III, 62), Pedro Amado, Aitor Aguirre (Docal, 84) y el argentino Armando Martín. En  el Pontevedra jugó el pucelano Geñupi, que justo la temporada siguiente fichó por el Racing donde estuvo siete campañas, y también el padre de Emilio Amavisca.


En la segunda vuelta, el Pontevedra ganó en Pasarón con claridad, 4-0. Un resultado bastante sorprendente, aunque el objetivo del ascenso ya estaba casi en la mano para unos cántabros bastante relajados. Los gallegos concluyeron la campaña descendiendo a Tercera, equivalente a la actual 2ªB. Eran otros tiempos. Tiempo de bigotes.

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