domingo, 1 de noviembre de 2015

Bueno, feo y malo: Cultural - Racing


El bueno
Hay que tomarse la derrota con filosofía… Filosofía griega. Sóflocles decía que para quien tiene miedo, todo son ruidos. El Racing de Munitis es un niño asustadizo que tiembla con el más mínimo y suave murmullo, pero este equipo no es tan horrendo como parece y ha demostrado hasta la fecha. Disputar la fase de ascenso y ascender todavía es posible, de hecho, no es tan complicado. Aún queda mucho campeonato por jugar. Eso sí, todo pasa por un cambio de entrenador. Es la ley del fútbol. El Consejo no puede cambiar a quince o veinte futbolistas, aunque seguro que vendrán refuerzos. Todo lo que no sea un nuevo entrenador prolongará la agonía, aunque se gane al Burgos con Munitis en el banquillo. ‘El murmullo’ podría ser el título de una película de terror de serie B. Da miedo. En este Racing todo son ruidos. Sóflocles era un filósofo top.

El feo
Un feo y de los gordos, eso es lo que hicieron Iñaki Sáenz y Dani Sotres a la afición racinguista. Una afición que les ha perdonado todo, hasta comportamientos muy reprobables. Cuando terminó el partido en el Reino de León los futbolistas del equipo cántabro se acercaron a agradecer a los aficionados que se hubieran desplazado hasta León para animarles, los hinchas mostraron entonces su enfado con el equipo… ¡Algo lógico y normal después de la traca quemada y la derrota cosechada! Ni a Iñaki ni a Sotres les gustó la reprimenda y se giraron de inmediato con malas caras. En el caso del portero además acompañó su media vuelta con  unos aspavientos que mostraban su desagrado. En este vídeo se aprecian bien. Muy triste. El riojano portaba el brazalete de capitán, una distinción que exige todavía más respeto a los colores y que agrava esa mala actitud.


El malo
Cambios tácticos y de concepto, jugadores que pasan de la titularidad la grada, pelotazos y pases cortos... A banda cambiada y descambiada. Los bandazos que está dando Pedro Munitis buscando dar con la famosa tecla sacarían de la carretera al coche ese de rallys que dice conducir. En León volvimos a ver a Fede San Emeterio de central y regresamos al pasado, a los tiempos en los que solamente se autorizaban dos cambios por equipo. El entrenador no lo ve claro y comienza a padecer ese vértigo que sufren los técnicos cuando no logran buenos resultados. De sabios es rectificar, pero resulta disparatado ir variando sobre la marcha cada semana todo sin una línea clara de lo que se desea. Este Racing necesita tener la posesión del balón y la única posesión hasta la fecha es la posesión infernal. Lo próximo será un exorcismo.


Fran Díez

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