domingo, 8 de noviembre de 2015

Bueno, feo y malo: Racing - Burgos


El bueno
Borja Granero tiene madera de entrenador y ya casi lo es. El valenciano fue una boya parlante en el círculo central. Desde allí mandaba a sus huestes, arengaba a las tropas y colocaba a sus compañeros como un general. No tuvo la movilidad de otros días, pero sí la personalidad. Está todavía en pretemporada y eso se notó también. Su recuperación es un maná para un equipo tristón y débil de mentalidad. Cuando le sustituyeron se diluyó el Racing como un hielo de gintonic. Con sus 189 centímetros, Granero fue el protagonista de la película... Y es casi como Clint Eastwood, que mide 1,93. Faltó el final feliz. Vimos otro dramón.

El feo
Pedro Munitis se ve con fuerzas. Siempre se verá con fuerzas para continuar. Es incansable. Un luchador. Da pena verle sufrir así en el banquillo eléctrico. Se le nota hasta en lo físico, en el rostro endurecido. No toda la culpa es suya, pero la responsabilidad la tiene él. Hace ya semanas que lo lógico hubiese sido el relevo del técnico… Así es el fútbol. Es el recurso fácil en estos casos y a veces es efectivo. Otras no, pero es de los pocos recursos que existen cuando las dinámicas son negativas en un equipo. Ahora mismo este Racing necesita una descarga de alto voltaje que le haga reaccionar y volver a la vida. La llegada de otro entrenador puede ser un revulsivo y hay tiempo para alcanzar y planificar la fase de ascenso… El gran error de Munitis, aparte de no tener experiencia y no conocer la categoría, ha sido depender de tanta gente. Es mejor un mal general, que tres, cuatro o siete buenos. O una comisión deportiva. Con tanta gente opinando suelen aparecer los cambios de criterio continuamente y las dudas.

El malo
Dani Sotres no tenía que haber jugado como titular ante el Burgos. NUNCA JAMÁS. Lo tengo clarísimo, aunque es una opinión. No por su mal gesto a la afición la pasada jornada ni por su comunicado sin sentimiento sino por la lógica deportiva más pura: no está bien. Ni siquiera Pedro Munitis decidió que actuara de inicio. El entrenador explicó en rueda de prensa que había consultado con sus asistentes ese tema. La opinión de Javier Pinillos, el entrenador de porteros, supongo que tuviese su peso. Sotres tampoco debió jugar en Tafalla, ni en León… A las cuatro de la tarde, en zona mixta, charlando con varios compañeros comenté que Sotres enterraría a Munitis. Desgraciadamente, se cumplió la profecía. Munitis es el responsable máximo y el que carga también con todas las culpas. No es que el guardameta cántabro sea malo, pero es que no está en su nivel… Y cuando eso ocurre se pone a un compañero. Ley del fútbol, que tampoco han aplicado a otros. Ya hay muchos que piden también el relevo de Pinillos para que se vista de corto preparando a los arqueros Paco Liaño. Las situaciones críticas requieren medidas desesperadas, cambios en todos los órdenes.

Fran Díez

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