domingo, 22 de noviembre de 2015

El bueno, el feo y el malo: Racing - Cacereño


El bueno
Los goles calientan un poco el corazón y hubo cuatro, incluso dos de Mohamed Coulibaly, la princesa Frozen del racnguismo. El africano podría cantar perfectamente ‘Libre soy’: “El viento ruge y hay tormenta en mi interior, una tempestad que de mí salió. Lo que hay en ti no dejes ver…”. Yo todavía le veo poco, la verdad. Los portadores de la antorcha de la esperanza fueron los Granero, Dioni o Dani Rodríguez... Pero lo importante es que por fin llegó un triunfo contundente. La última vez que vimos cuatro goles en El Sardinero fue hace mucho tiempo, si no me falla la memoria en la temporada 2010/2011 ante el Osasuna (4-1), aunque hubo otras goleadas a domicilio en 2ªB con Paco Fernández. El Racing mejoró y se deshizo con solvencia de un rival flojísimo que lleva más de un año sin ganar a domicilio. Se mató el partido cuando tocaba, no se puede pedir más. La línea es buena, aunque todavía chirrían algunos detalles, pero cada vez menos.

El feo
Cuando el partido agonizaba La Gradona cantó el ‘illa, illa, illa, Munitis maravilla’ que fue respondido con pitos por parte de algunos aficionados ubicados en otros puntos del estadio.  Ni un día de paz. Definitivamente, el racinguismo se ha vuelto loco. Ya sabemos que Pedro Munitis no es la quintaesencia de los banquillos, pero es nuestro entrenador… Es normal que la afición anime a su técnico, igual que coreó muchos nombres de futbolistas a lo largo del encuentro. Ojalá las victorias sirvan para curar las heridas algún día. No se puede seguir siempre con este ambiente desquiciado.

El malo
Nos espera un invierno muy duro en unos Campos de Sport que pierden población de una manera tan alarmante como la ciudad de Santander. Los resultados y el frío no invitan a acudir al estadio lo mismo que la escasez de trabajo y los impuestos empujan a la gente a huir de la capital cántabra. Santander es de 2ªB hoy por hoy, una capital de provincias, aunque se venda como muy smart y referencia de todo a nivel mundial. En el aspecto social se podrían poner en marcha algunas iniciativas que fuesen un aliciente para esos abonados que se quedan en casa... Pero no hay nada mejor que las victorias para repoblar las gradas. La Reconquista de la Segunda será una guerra larga y cruel. Así es esta categoría de desapacible, como estos días de temporal.

Fran Díez

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