domingo, 29 de noviembre de 2015

El bueno, el feo y el malo: Tudelano - Racing


El Bueno
Lo mejor de esta última semana de racinguismo es la ilusión que dan nueve puntos más. La afición ha recuperado la fe perdida. El club ha ganado a la FIFA y a un rival invicto en su feudo. Lo imposible no lo era tanto y empezamos a soñar con el ascenso como en el cuento de la lechera. Es lícito después de tanto sufrimiento. Ahora Munitis es un Papa infalible y Coulibaly un delantero goleador con hechuras de Liga de Campeones. Ni antes eran tan malos ni ahora son tan buenos. Esa pasión futbolera, sin grises, es maravillosa. Se pasa de la felicidad desacerbada a la melancolía depresiva en unos minutos, a veces, en segundos. El análisis sirve de poco, solamente cuenta la victoria. Cualquier comentario hace que parezca un reproche y enseguida salta alguno llamándote antiracinguista, aunque el propio técnico lo tenga claro y sepa que todavía tiene que pulir muchísimo a su equipo. Eso sí, desde el cuarto puesto de la clasificación las vistas son extraordinarias.

El Feo
Lo importante es ganar, ganar y ganar. Tres victorias consecutivas que no se conseguían desde la última campaña en 2ªB. Cuando la dinámica es positiva ese remate del rival en el minnuto 91 desde dentro del área, y eso que el Racing tenía un hombre más en el césped, no entra… Se rozó la tragedia, aunque un empate tampoco hubiese sido un dramón con los seis puntos de la sanción FIFA ya devueltos. El feo es la situación de Iñaki. El riojano, junto con Sotres, estaban llamados a ser piezas clave en esta escuadra, pero tanto Docal como Óscar Santiago han demostrado que pueden reemplazarlos. El caso de Iñaki tiene pinta de que no se podrá reconducir. Del portero, que acumula una montaña de haters, ya he apuntando que no se le debería defenestrar porque igual hace falta más adelante... De momento, su sustituto, se ha ganado el puesto.

El Malo
Munitis no quiso sacar pecho después de tres triunfos consecutivos por miedo a que se lo rompieran. Lo expresó bien en la sala de prensa del Ciudad de Tudela: “Esto no está como para asomar la cabeza, hay muchos francotiradores fuera”. El Racing es la casa de las dagas voladoras. Seguimos con ese ambiente loco empeñados en crear divisiones. O conmigo o contra mí… O como dijo el chileno Murciélago Rojas: “El equipo juega igual conmigo o sinmigo”. Las divisiones no conducen a nada bueno. La situación es ridícula. Ni se puede aplaudir todo, ni se puede criticar cada detalle. El equilibrio no es solamente bueno en el centro del campo.

Fran Díez

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