domingo, 22 de noviembre de 2015

En el lado bueno de El Muro


El Sardinero está al otro lado de El Muro y lo protege La Guardia de la Noche. Fuera está la nieve, los caminantes blancos, los salvajes, las sanciones FIFA, los gigantes papardianos y todos los desastres inimaginables. No caben ya más accidentes en los Siete Reinos Verdiblancos, al final el Racing gana en casa por inercia ante rivales muy inferiores, aunque le cueste o no lo haga con brillantez, pero eso es lo de menos. Como para quejarse después de un 4-0… Para equipos como el Cacereño asaltar los Campos de Sport es como chocarse contra ese muro de Juego de Tronos. Es una muralla infranqueable.

Tres minutos duró el partido. Un robo de balón de Borja Granero, que centró en profundidad a Dioni y el delantero andaluz resolvió con templanza solo ante Montiel. Para un conjunto que lleva más de un año sin ganar a domicilio en 2ªB el palo era considerable. El crucigrama estaba resuelto. El encuentro recordaba mucho a lo visto ante el Izarra o el Burgos (sin el efecto Sotres), con un Racing que está un peldaño por encima de sus rivales… Pero hay que rematar los partidos y eso es una asignatura pendiente para los de Munitis, que aprobaron esta vez sin contemplaciones en la segunda parte.



Después del 1-0 no tardó en estancarse el juego, aunque con los cántabros dominando todas las parcelas. El susto, casi habitual para que no se duerma nadie en la grada, llegó en el minuto 28 con un disparo raso del morenito Martins, que atrapó Óscar Santiago. No te puedes dormir en tu turno de Guardia de la Noche… Nunca. Seis minutos después un disparo del canario Leo en una falta muy escorada lo tuvo que despejar el arquero cántabro a saque de esquina. Y en ese córner también hubo cierta preocupación. El Cacereño no tenía armas de destrucción masiva ni siquiera una catapulta para el asedio. El Racing se fue al descanso ganando por la mínima y habiendo sido muy superior, pero con el recordatorio de que el fantasma de la paparda seguía vagando por ahí, en alguna otra dimensión… Pero allí siguió el espectro, bien escondido y a buen recaudo. El cupo de imprevistos está agotado.

La contienda se reanudó bajo una tromba de agua espectacular y con un Racing dispuesto a comerse a un Cacereño inocentón, empeñado en sacar el balón jugado desde atrás. Seis minutos después una gran jugada de Dani Rodríguez terminó con un pase en profundidad a Coulibaly, que muy lento cedió a Dioni. El andaluz disparó muy fuerte al palo corto y se le fue fuera. En la siguiente acción ofensiva de los locales Dani Rodríguez marcó un golazo espectacular con un zapatazo desde fuera del área. El gallego solamente sabe anotar goles preciosos en El Sardinero. Con el 2-0 llegó lo mejor del conjunto que entrena Pedro Munitis ante un rival ya desarbolado. Una buena jugada de Dioni, que se fue de dos futbolistas extremeños en la banda, terminó con un centro a Coulibaly, pero el senegalés estuvo muy lento para armar el disparo y le salió muy flojo. Era el minuto 57. Justo después, el Cacereño en una contra estuvo a punto de marcar, pero Óscar Santiago sacó con el pie el remate de Martins, otro senegalés, que por cierto, dejó una buena impresión al igual que el canario Leo, cedido por Las Palmas, y Allan Machado, que fue internacional Sub-17 con Brasil. No tienen más.

Otra gran internada de Dani Rodríguez concluyó con el centro del gallego a Dioni, que se la puso desde la izquierda a Coulibaly en el corazón del área. El africano, con parsimonia y de manera poco ortodoxa, batió a Montiel. El Racing siguió disfrutando de buenas ocasiones, un remate de César Caneda en un saque de esquina o un disparo desde la frontal de Migue culminando una contra, que desvío a córner Montiel. Cuando lo botaron, en el minuto 84, Coulibaly cerró el marcador anotando el 4-0. El balón le cayó al africano, que se revolvió dentro del área pequeña y pudo rematar a gol entre un mar de piernas. Así es el fútbol, dos goles para Coulibaly jugando un partido bastante mediocre. Sin duda, fue el menos afortunado de los hombres ofensivos que alineó Munitis.

Los rivales trataron de maquillar el resultado. El brasileño Allan disparó muy flojito a puerta tras un regate eléctrico. Poco después, Kamal tocó con la mano el balón en la frontal del área y vio la cartulina amarilla. El árbitro le mostró la tarjeta por decir al rival "dámela, dámela" tratando de engañarle. De esa falta iba a llegar un gol que nunca subió al marcador. El Cacereño marcó el tanto de la honra en el minuto 88 de libre indirecto. Un lanzamiento perfecto de Amaro que se pegó a la escuadra, pero el colegiado lo anuló, precisamente porque era indirecto y nadie tocó el esférico. El marcador no se alteró. El Racing sumó tres puntos con solvencia y parece que comienza a hacer lo que todos esperábamos que hiciera desde el principio, aunque no hay que obviar la fragilidad del rival y que todavía hay piezas que no encajan en el puzle de Munitis, que seguro que “trabaja mejor desde la victoria”, como dice en las ruedas de prensa cuando vence su equipo.

Fran Díez


Racing 4: Óscar Santiago, Fede San Emeterio (Francis, min. 46), César Caneda, Alain, Borja Docal, Borja Granero (Kamal, min. 67), Álvaro Peña, Óscar Fernández (Migue García, min. 70), Dani Rodríguez, Coulibaly y Dioni.

Cacereño 0: Montiel, Álex Díez, Gonzalo, Mansilla, Mejías, Leo, Martins (Kofi, min. 75), Cuerva, Valverde (Allan, min. 18), Ocaña y Gallego (Amaro, min. 58).

Goles: 1-0, min. 3: Dioni. 2-0, min. 53: Dani Rodríguez. 3-0, min. 60: Coulibaly. 4-0, min. 82: Coulibaly.

Árbitro: Leo Ollo (Colegio Navarro). Amonestó a los locales Kamal y Dani Rodríguez y al visitante Martins.

Incidencias: Campos de Sport de El Sardinero. Frío y lluvia. Entrada muy pobre, unos 4.000 espectadores. Minuto de silencio, con música atronadora, por las víctimas del atentado de París.

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