viernes, 11 de diciembre de 2015

No les salva ni el Apóstol


Nadie esperaba que el Compostela fuese penúltimo en la jornada 16, pero el conjunto de la capital gallega ocupa ese puesto en el Grupo I de la 2ªB. La realidad es así de dura. La sensación es que a este Compos ya no le salva ni el Apóstol Santiago… Aunque el Racing arrastra cierta fama de resucitar a los muertos no parece que el conjunto gallego lo vaya a tener fácil para doblegar a los cántabros.

La campaña pasada el Compostela terminó sexto, a cinco puntos de la fase de ascenso. Pese a todo, el presidente del club gallego quiso dar continuidad al proyecto de Iñaki Alonso. El técnico vasco remodeló su plantilla de arriba abajo. Once fichajes y la continuidad de solamente nueve jugadores. Tampoco es que fuese una plantilla de estrellas en la categoría, pero era muy apañada. La aspiración era meterse entre los cuatro primeros, pero pronto se vio que el conjunto compostelano no carburaba. Iñaki Alonso fue destituido en la jornada 13 después de ganar solamente dos partidos y empatar cuatro. Alberto Mariano, el técnico del juvenil, ha heredado el marrón… Lleva en el banquillo tres encuentros ligueros y todavía no ha ganado un partido, ni siquiera el de la Copa Federación ante la Gimnástica (1-1). La última derrota en Coruxo, 5-1, les ha dejado muy tocados: «Dimos una imagen pobre. No sé qué podemos decir, hay que competir más, nos tiene que doler más la situación en la que estamos, este no es el camino. Hay que currar, trabajar, estar más unidos que nunca, asumir la responsabilidad. Se puede salir». Ahora mismo el Compos es un equipo que se gana solo, que comete errores groseros en la zaga y que no genera ocasiones de gol. Han dejado el juego combinativo e intentan crecer desde atrás con un fútbol más directo. Tienen un buen delantero, el vasco Mikel Orbegozo. La temporada pasada hizo una buena campaña en el Getafe B y anotó 16 goles en el Grupo II de 2ªB. Este verano le ofrecieron al Racing, pero desestimaron su contratación. Aspiraban a un ariete top. La escuadra gallega es la que menos goles a favor ha marcado del grupo: ocho en 16 jornadas. Un bagaje paupérrimo. Han encajado 23, ocho más que el Racing.

La afición de Santiago está que echa humo, sobre todo con los futbolistas, que han dado sensación de indolencia en más de un choque. En San Lázaro mejoran un poco, pero como visitantes no ha ganado ningún partido, tres empates y cinco derrotas. En casa han cosechado tres triunfos, un empate y cuatro encuentros perdidos. Para ellos la visita del equipo santanderino es un partido de vida o muerte. Ganar a uno de los gallitos les puede lavar un poco la imagen y podrían comenzar a levantar cabeza... Aunque ahora ya objetivo parece otro: salvar la categoría.

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