domingo, 31 de enero de 2016

Copa de vino rota


Colorín colorado lo de ser primero de grupo se ha complicado. Pese al empate a uno en Las Gaunas el resto de resultados acompañaron algo a un Racing con muchos problemas como colectivo. El equipo de Munitis sigue vivo, pero a seis puntos de la UD Logroñés y con el gol average perdido. El Racing continúa a la misma distancia del Racing de Ferrol, que empató en Izarra, pero eso sí, las sensaciones no fueron buenas y parece muy complicado recortar distancias ante unos rivales muy solventes que no tienen una mejor plantilla que los cántabros.

El baño que le dio la UD Logroñés al equipo cántabro en la primera parte fue de esos que te dejan tocado para toda la temporada. En la segunda mitad, la escuadra riojana dio un paso atrás, se quedó sin gasolina, y el Racing, tirando de talento individual, pudo hasta ganar el encuentro con un último remate de Borja Granero sobre la bocina.

Ante un rival muy serio, pero limitado, todos los problemas arrastrados durante la temporada se pusieron en evidencia. La escuadra que dirige Pedro Munitis es una ristra de buenos jugadores puestos en el césped sin ninguna cohesión. No se había cumplido un minuto de partido y Óscar Santiago salvó con el pie un disparo a bocajarro de Carlos Fernández. Desde el inicio sufrió mucho el Racing, que ni alentado por los casi dos mil aficionados racinguistas podía parar al equipo riojano.

Un robo de balón a Peña y el posterior disparo de Fernández, que se fue rozando el palo derecho de Santiago, volvieron a encender todas las alarmas. El Racing estaba acobardado. Asfixiado. Borja Granero no cesaba de dar indicaciones tratando de colocar a sus compañeros, pero las vibraciones no eran buenas. No funcionaba nada. El conjunto que entrena Carlos Pouso presionaba la salida del balón de los cántabros que se vieron ahogados… aunque Logroño quede muy lejos del mar Cantábrico.

Un disparo muy alto y desviado de Óscar Fernández en un contra fue la única reacción del Racing. Era el minuto 20. Se animó el de Renedo poco después a rematar un buen balón servido por Borja Docal. El equipo de Munitis espabilaba poco a poco, aunque le costaba mucho superar las líneas de presión de los locales.

Pere Milla de falta directa se aproximó al gol en el minuto 29 y la grada gritó el consabido ¡uy!. El Racing no conseguía tomar el mando del partido. El dominio era del UDL para desesperación de un racinguismo, que había pintado de verdiblanco Logroño.

Y el gol llegó, claro. Demasiado dominio rival para que el Racing saliera indemne. Una jugada extraña, presión a Fede que perdió la pelota y se quedó tendido en el césped quejándose de un pisotón. Todo fueron despropósitos, César Caneda trató de parar al catalán con un empujón, pero el colegiado aplicó la ley de la ventaja y el goleador local culminó la acción tras apoyarse en su lateral. El partido pintaba mal. Muy mal. El Racing se mostraba impotente y se veía superado en todas las líneas.

Los jugadores se hacían gestos entre ellos y trataban de colocarse. El desconcierto era brutal. El Racing bebía Rioja en una copa rota y se cortaba los labios. Este choque de Las Gaunas es de los que marca el devenir de una campaña… Y el veredicto fue desolador, aunque quedaban otros 45 minutos y hasta el rabo todo es toro.


En la segunda parte el Racing saltó al campo cinco minutos antes de lo previsto. No debió de haber ni charla… Pouso hizo un cambio y sacó a Alegre, precisamente lo que le faltaba a la afición del Racing, que estaba triste, deprimida. El conjunto cántabro salió un poco más aguerrido, pero solamente con el corazón no se podía corregir un fallo sistémico. El Logroñés se replegó atrás y dejó de asfixiar la salida del balón cántabra para buscar los contragolpes… Eso le dio algo de aire al Racing, pero tampoco supo aprovecharlo.

Solamente una acción individual de Dioni, que maradoneó a media defensa local, cambió el rumbo del partido. El andaluz le puso el talento individual que falta como colectivo. Es lo que tiene tener calidad. Lo mejor del Racing se limitó a pasar el balón a Dioni y que el malagueño tratase de regatear a cinco o seis rivales. Nada de juego combinado, nada de tener cierto criterio o equilibrio. Así se llegó al empate. Dioni, que bajaba al medio campo a recoger el balón ante la falta de juego, había intentado esa acción imposible de irse de cuatro varias veces... Al final, le salió. 1-1.

El partido se volvió un toma y daca sin demasiado acierto ofensivo en ninguno de los dos bandos. Del correcalles no salió nada. Un disparo alto de Chevi para la UDL y poco más. Pouso agotó sus cambios en el minuto 73 mientras que Munitis se dedicaba a "pleitear" con los aficionados que estaban ubicados detrás de su banquillo. Ni una sola sustitución, sólo ese intercambio de pareceres con los hinchas… Algo impropio de un técnico. Hay que estar a lo que hay que estar.

Luis Morán dentro del área avisó de que el partido no estaba cerrado. Munitis no debía ser consciente de que el empate le servía muy poco al Racing. Dioni, que luchaba contra el mundo a su aire, tuvo una buena ocasión, casi sin ángulo, que terminó en saque de esquina tras una buena intervención de Miguel, el buen guardameta local. Era el minuto 86. Todavía hubo tiempo para que Mikel Santamaría se jugase la expulsión, aunque el árbitro solamente le mostró la amarilla y para que Pere Milla probase a Óscar Santiago con un disparo lejano.

En la última ocasión del partido, un centro de Migue lo remató Borja Granero de cabeza y de espaldas y estuvo a punto de terminar en gol si no lo evita Miguel. Pese al mal partido el Racing pudo ganar con esa última acción, pero sigue ofreciendo más dudas que certidumbres como conjunto. Lo mismo que la terquedad de Munitis a la hora de no realizar cambios durante el partido o hacerlo muy tarde.

Fran Díez


UD Logroñés 1: Miguel, Santos (Barreda, min. 73), Paredes, Adrián León, Borja, Jacobo, Titi (Alegre, min. 46), Milla, Carlos Fernández, Muneta (Luis Morán, min. 54) y Chevi.

Racing 1: Óscar Santiago, Fede San Emeterio, Borja Docal, César Caneda, Mikel Santamaría, Borja Granero, Álvaro Peña, Óscar Fernández (Migue García, min. 83), Dani Rodríguez (Artiles, min. 87), Coulibaly (Pumpido, min. 88) y Dioni.

Goles: 1-0, minuto 32. Pere Milla; 1-1, minuto 59: Dioni.

Árbitro: Subirats Matamoros (Colegio Catalán). Discreto, con alguna decisión extraña, aunque no fue decisivo. Amonestó a los locales Adrián León y Milla y a los visitantes Borja Docal y Mikel Santamaría.

Incidencias: 7.200 espectadores. Mejor entrada de la historia de Las Gaunas. 17 grados. Gran ambiente. El césped un poco duro. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de un árbitro local, Francisco Vior. Se mostró una pancarta en contra del cierre de Altadis, que actualmente solamente mantiene abiertas dos fábricas, una en La Rioja y otra en Cantabria.

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