domingo, 24 de enero de 2016

El bueno, el feo y el malo del Racing - Arandina


El bueno
Es muy complicado destacar algo de uno de los partidos más decepcionantes de la temporada…. Y ya van demasiados. No marcarle un gol al segundo equipo más goleado de una categoría con 80 conjuntos sabe a derrota. Me remito a una frase que escribí a principio de campaña tras varios encuentros horrorosos del equipo de Pedro Muntis: “Si una paparda es continuada, deja de ser paparda". Los males del equipo siguen latentes y afloran de vez en cuando, como una alergia, sin que el técnico les encuentre una solución. Quizá la nota más positiva fue que Borja San Emeterio parezca ya recuperado. El lateral de Sierra de Ibio fue de más a menos a lo largo del choque, aunque es muy lógico después de tantos meses de lesiones y problemas físicos. Con su regreso, Munitis soluciona un lateral, en la otra banda sigue todavía el problema… y ahí no se espera a nadie.


El feo
El cortocircuito del Racing en el terreno de juego estuvo a juego con el que padece el estadio. En el club santanderino todo está cogido con pinzas, atado con bridas para que no se deshaga como un castillo de naipes. A la espera de ese convenio de patrocinio salvador con el Gobierno de Cantabria hace falta también que acompañen los resultados en el plano deportivo. Ganar partidos es la mejor medicina para que no se desmorone todo. También para que el Ayuntamiento de Santander acceda a arreglar la parte del recinto que le corresponde. Al final, las torretas de luz de los Campos de Sport de El Sardinero se encendieron tarde y el equipo se quedó cegado. Un conejito paralizado delante de los faros del coche. El equipo necesita un generador, pero más que de electricidad de ilusión. Lo de Logroño parece una final y estamos casi a mitad de campaña. ¡Preparen sus corazones!

El malo
Si empecé por el lateral derecho terminaré por el izquierdo con un cambio de juego digno de un centrocampista top. En el Racing los cambios de juego de Mikel Santamaría y Borja Granero no suelen encontrar su destino. Tampoco se acierta con los saques de esquina. El bombardeo a la Arandina fue como en la guerra de Gila, se avisaba al enemigo para no matar a nadie. El club cántabro debería traer un lateral zurdo con experiencia y cartel en la categoría, lo vengo advirtiendo desde hace varias semanas. Docal no estuvo bien en un partido cómodo que en teoría le permitiría lucirse más en labores ofensivas, su especialidad. Santamaría es un central que puede adaptase en caso de necesidad... En la banda izquierda Munitis tiene un problemón. No cuenta con un lateral claro y por delante escora a Dani Rodríguez sin éxito. El gallego no es un jugador de banda. Al final, todo el equipo se queda descompensado y esa vía zurda se autobloquea.

Fran Díez

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