lunes, 25 de enero de 2016

Un respeto


Triste como un empate con la Arandina, absurdo como un carrilero jugando al centro, febril como un Francis con angina, cansao como el Couly cuando era Couly, desaprovechao como el último cambio de los partidos, pillado como un carnet por duplicado así estoy yo… Así estamos todos. El Racing estropeó una jornada espléndida, jamás se lo perdonaré, jamás. Manga corta y resultado más corto aún. “Resultado gafas” anunciaba la cuenta oficial del club rindiendo homenaje al poeta Manolo de Lama. A veces, los titulares de la cuenta oficial del Racing son bastante mejorables por no decir que, bueno, ya saben...

Munitis devolvió a Docal a su hábitat natural y colocó a Artiles en tierra incógnita, allí donde se cuelgan los balones y los centrales le sacan 25 centímetros. Volvió el Granero más gradonero, vamos el que manda los pases a la grada. El único que no duda en este equipo es Santamaria. Balón que se acerca al navarro, balón que revienta. La falta de efectividad de la primera parte no presagiaba el desastre de la segunda. El equipo no estuvo desafortunado de cara al gol porque apenas probó fortuna. La Arandesa desvistió al conjunto santanderino hasta tal punto que la amable asistencia se horrorizó y pidió que al menos se taparan un poco que hay niños en las tribunas.

Mientras faltaba remate, no faltaba mate en las zonas nobles de los antiguamente Campos de Sport, próximamente Cantabria Infinita Tierra de Júbilo Sardinero Anchoas y Sobaos Adolfo Suárez. Lo trajo Facundo en un termos de dimensiones considerables porque en el catering del Sardinero no te ofrecen estas cosas. Llegó el mate pero no el transfer. Facundo aporta mucho en los entrenamientos y en los partidos, de momento, básicamente agua hervida.

Se comentaba en los mentideros del estadio que al Racing le faltó “chispa” contra esta modesta Arandiña. Eso mismo, una chispa, podría volver a encender los ánimos y sin margen de error ya sería terrible. Urge recuperar físicamente a muchos jugadores esenciales, urge volver a estabilizar el sistema, urgen tantas cosas. La Arandona fue un equipo muy de 2ªB, tan clásico como efectivo y audaz por momentos, por mucho que algunos les recriminaran la veteranía, la alopecia o la barriga.

El racinguismo organizado ya piensa en la calle Laurel. Atrás queda el encuentro contra este modesto, que en el prao se nos atraganta pero que en la garganta, con toda su letra y su música, así merece sonar: ARANDINA. Un respeto, joder, un respeto.

Pierre Mahe

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  2. Ni tú de ortografía. Y eso es peor!

    ResponderEliminar