sábado, 2 de enero de 2016

Y el coche arrancó...


12 jornadas, 12, han sido las que hemos necesitado para poner a punto el ya célebre coche de nuestro míster. 12 jornadas en las que continuamente hubo que cambiar la configuración del vehículo, buscando la puesta a punto necesaria para que no se nos quedara parado en cada semáforo. Por fin, en la jornada 13, conmemorando el glorioso año de la fundación del Racing, el coche arrancó y fue capaz de volar por las sinuosas carreteras de la Segunda División B.
Varios retoques han sido los culpables de que nuestro humilde vehículo haya conseguido superar a los potentes rivales con los que nos hemos cruzado en la carretera:
Cambiamos el parachoques trasero. Teníamos uno con mucho glamour, de una reconocida marca, y con unos cromados espectaculares, pero por algún motivo no le va bien a este coche. Lo sustituimos por uno de serie, efectivo, más sencillo y sin decorar, pero la realidad es que Óscar Santiago cumple a la perfección el papel de “parachoques” del equipo. No se limita a “no meter dentro las que van fuera”, sino que en varios partidos ha sido decisivo con sus intervenciones para que el conjunto cántabro gane los tres puntos.
Las defensas del coche también se han mejorado. Los soportes centrales que les sujetan a la carrocería funcionan mucho mejor. Uno de ellos es de una marca famosa, que lleva años funcionando a gran nivel en todos los coches en los que se prueba, y es el encargado de fijar y poner en posición a los otros tres soportes. El regreso de César Caneda ha sido una pieza fundamental para que la defensa del equipo dejara de hacer aguas y evitar que, prácticamente, cada tiro a puerta del rival fuera gol. Mikel y Docal son sus escuderos habituales, mientras que la aleta derecha va variando en cada partido. Alain espera en cocheras por si hay que reforzar en algún momento la parte trasera.
La barra de dirección estaba doblada, no servía, el vehículo no era estable y se iba para todos los lados. Recuperamos una que teníamos en el garaje y le acoplamos un par de piezas nuevas, que habían demostrado funcionar en coches de superior gama. Afortunadamente, en el nuestro también funcionaron. El tridente Granero–Álvaro Peña–Dani Rodríguez está llamado a ser de lo mejor de la categoría. Dan equilibrio a la defensa y hacen que el juego fluya en ataque. La dirección es ahora tan suave y precisa que el volante se puede mover con un solo dedo.
Finalmente, aprovechando las últimas piezas nuevas, añadimos al coche el botón de “Turbo Boost”, igualito que el del coche fantástico. Si pulsamos este botón, el bólido sale disparado hacia la portería rival con mucho peligro. Tras muchas pruebas, descubrimos que Coulibaly, Dioni y Óscar eran los que más par motor nos ofrecían. Los dos primeros se han destapado como goleadores, y Óscar mejora partido a partido y ya ha cogido la confianza necesaria para encajar con el resto de engranajes y convertirse en imprescindible.
También hay que tener en cuenta que se hizo una limpieza en el carburador y, al subir las revoluciones, las partículas nocivas que no permitían la perfecta combustión se fueron a tomar por el escape rumbo a Vitoria, antes de que consiguieran dañar al resto de componentes.
Ahora, con un coche bastante decentillo, tenemos una nueva oportunidad de pasar por el taller. Tenemos que mejorar nuestra máquina, pero con mucho cuidado de no comprar piezas que no nos sirvan, que nos pueda ofrecer algún malvado comercial sin escrúpulos, o que no encajen bien con las otras (por muy bonitas que sean). Es obligatorio acertar, porque piezas de recambio normales ya tenemos en el garaje. Quizás, del acierto dependa el ascenso.
Raúl Lastra @RaulGon77

1 comentario:

  1. Lo habéis hecho pieza a pieza y con mucho cariño, eso tiene que funcionar, ánimo y suerte :)

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