sábado, 6 de febrero de 2016

A vueltas con los cambios de Munitis


"Mueve el banquillo, Munitis, mueve el banquillo", coreaban los aficionados racinguistas en Las Gaunas. No encontraron una manera mejor de llamar la atención de su técnico. Parece una evidencia que a Pedro Munitis le cuesta efectuar los cambios, hasta el punto de que incluso no ha agotado los tres que permite el reglamento hasta en cuatro ocasiones esta campaña. En la grada y en los medios ya está el debate montado... Pero atendiendo a los fríos números queda reflejado que es más una sensación de las últimas jornadas que algo real o constante durante toda la temporada. De hecho, el primer cambio lo ha realizado en el minuto 58 de partido como media.

En los cinco partidos jugados en el presente año 2016 el Racing ha sumado solamente seis puntos de los 15 puestos en liza. Una crisis. Más allá de la cómoda victoria ante el filial del Celta, triunfo que se cimentó después de la expulsión de un futbolista del rival, los otros cuatro partidos de enero se han saldado con tres empates y una derrota. Un pobre bagaje o una cuesta de enero demasiado pindia. Todos esos encuentros tuvieron una característica común: la extraña gestión que Pedro Munitis hizo de las sustituciones de sus futbolistas.

El caso más comentado se produjo el pasado domingo en tierras riojanas. El conjunto cántabro había conseguido empatar cuando todavía restaba media hora de juego y buscaba los tres puntos con más necesidad y mérito que su rival. A pesar del cansancio manifiesto de algunos jugadores y la mala actuación de otros, el técnico cántabro no hizo su primera sustitución hasta el minuto 82, casi el 83, y dejó las dos restantes para el 87 y 88. Carlos Pouso, el entrenador rival, por su parte, ya había realizado un cambio en el descanso e hizo los dos restantes tras marcar el Racing su gol, conocedor de que sus jugadores se habían quedado sin batería. Una circunstancia que evidenció más la tardanza de Munitis, justificada o no, porque el técnico, por supuesto, defiende su criterio.


El primer partido de 2016 ante el Coruxo acabó con derrota 1-0, con gol en el minuto 78. Munitis, que ya había sustituido a Isma Cerro con anterioridad al tanto rival, dejó sin usar el tercer cambio a pesar del marcador adverso. Lo justificó alegando que no tenía futbolistas de corte ofensivo en el banquillo.

Quince días después, en Astorga, ocurriría lo mismo. El conjunto local empató la contienda en el minuto 71 pero Munitis, que ya había hecho su primer cambio, sólo utilizó un segundo reemplazo de jugador y a tres minutos del final. Una semana más tarde en El Sardinero y ante la Arandina el del Barrio Pesquero volvió a dejar sin utilizar el tercer recambio a pesar de que un empate sin goles suponía un serio tropiezo para el conjunto montañés. La explicación fue la misma: la convocatoria en 2ªB es muy corta y no tenía más "pólvora" en el banquillo.

Ya en la jornada 11, ante la Cultural Leonesa, Munitis había realizado sólo dos cambios pese a perder 2-0 desde el minuto 14. Una situación que evidenció una imagen de falta de reacción en el cuerpo técnico o de escasa confianza en los miembros de la plantilla que habían convocado. Ha sido una de las peores actuaciones del equipo esta temporada.


No es frecuente en el fútbol actual que un entrenador deje sin usar alguno de los cambios de los que dispone. Se entiende que si lo hace se puede deber a tres causas: le gusta lo que está pasando en el campo, lo que tiene en el banquillo no mejora lo titular o no sabe qué hacer. Lo cierto es que el Racing tiene más plantilla que la gran mayoría de sus rivales y que la gestión y reparto de los minutos entre todos los jugadores del grupo no está siendo demasiado equitativa o racional en algunos casos concretos como Kamal o Migue.

Las cifras son contundentes: Munitis ha realizado 65 cambios en los 23 encuentros de liga disputados. El primero lo ha hecho de media en el minuto 58 y el tercero en el 82. En seis ocasiones sustituyó a un jugador en el descanso; el reemplazo más temprano fue en el minuto 32 ante el Celta B (jornada 20) por lesión de Dani Rodríguez y el más tardío la entrada de Facundo por Coulibaly en Logroño (jornada 23). Si no contabilizamos el cambio por lesión del gallego la media sube muy poco, un minuto. El cambio que dio entrada a Pumpido sí que fue más simbólico que otra cosa. Munitis ya tuvo un incidente la temporada anterior con el veterano Valdo, al que le sacó al terreno de juego para disputar un minuto. El jugador le recriminó al técnico el detalle y no volvió a jugar nunca más con el Racing.

También se debe reseñar que el futbolista más sustituido es el canterano Óscar Fernández, el cambio fácil. Al jienense Migue le ha tocado lijar mucho banquillo y sobre todo le ha tocado jugar pocos minutos. A Munitis le gusta apurar la salida al terreno de juego de un futbolista que puede ser un revulsivo y aunque no tarde en hacer el primer cambio, la estadística sí que refleja su gusto por apurar mucho el último, aunque es algo habitual en el fútbol que quizá se amplifica en 2ªB por la convocatoria muy corta, cinco futbolistas, de la categoría.

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