martes, 9 de febrero de 2016

Alerta naranja en el Racing


El temporal meteorológico ha puesto en alerta naranja a Cantabria, pero en el Racing también se han encendido todas las alarmas... Y no precisamente porque las olas del mar Cantábrico lleguen hasta los destartalados Campos de Sport de El Sardinero, aunque también han sufrido lo suyo con la fuerza del viento.

El temporal ha desprendido hoy una de las planchas
metálicas de la cubierta del estadio. Foto de Racinguismo Ilustrado
Desde el Consejo de administración del club ya se empieza a murmurar una palabra temida como la peste en el racinguismo: liquidación. La sociedad anónima deportiva vive pendiente de un hilo a causa de un embargo total de la Agencia Tributaria, una cuestión que se pensaba solventar con ayuda del Gobierno regional. Esa vía está actualmente estancada y el club se acerca así un poquito más al abismo. No es alarmismo, aunque puede sonar a medida de presión desde la entidad futbolística. Un grito desesperado, desarrollar una actividad económica con la losa de un embargo total de Hacienda es muy complicado y el periodo de subsistencia que se ganó con la ampliación de capital se va agotando. La venta de abonos de la segunda vuelta ya se ha terminado y la mayoría de los contratos de publicidad se han cobrado. No se esperan ninguna inyección económica importante de aquí a final de campaña... Y los empleados arrastran varias mensualidades sin cobrar. Los futbolistas sí están cobrando al día, pero se vive al límite. En el Racing creían que el acuerdo con el Gobierno se firmaría a finales de este mes como muy tarde, pero todo se ha complicado... Hasta la situación política nacional.


El presidente del Racing, Manolo Higuera, mantuvo una reunión el 28 de enero con los tres consejeros del Gobierno regional a los que les afecta un posible acuerdo de patrocinio con el club. Juan José Sota, consejero de Economía, Ramón Ruiz, consejero de Educación, Cultura y Deporte, y Francisco Martín, del área de industria y turismo. Este último es el que tiene una mayor responsabilidad jurídica y política en el asusnto, debido a que un convenio de patrocinio con contenido turístico dependería de su consejería. Requiere su firma. A la cita no se presentó Miguel Ángel Revilla, el presidente del Ejecutivo, aunque en principio estaba previsto que asistiese. Fue un hora de "trabajo", pero ninguna de las dos partes hizo valoraciones.

Desde la coalición PSOE-PRC todo han sido buenas palabras para el Racing. Hay intención de ayudar, así lo prometieron antes y después de las elecciones, a una empresa, que es mucho más que una mera mercantil, y que en los últimos diez años ha generado en impuestos 69.800.000 de euros. La mitad de esa cantidad ha ido a parar a las arcas públicas de la región. Es una manera de salvar al Racing y no tirar todas las ayudas anteriores, aprovechando además la repercusión mediática del fútbol... El dinero de la promoción del Año Jubilar Lebaniego se va a gastar igualmente. No se trata de ningún regalo, en esos términos se quiere articular un acuerdo a largo plazo, diez años, que no suponga un desembolso de dinero inmediato. Ni un euro en 2016. Con el acuerdo el club sí puede acudir a un entidad financiera para solventar su deuda con Hacienda utilizándolo con aval.


Las ayudas públicas al deporte profesional nunca han estado bien vistas por un sector de la sociedad, aunque han sido moneda corriente en España, incluso investigadas por la Unión Europea cuando han sido abusivas. En Cantabria todavía reciben dinero casi todos los clubes deportivos en mayor o menor media: balonmano, rugby, fútbol, atletismo... Con la Comunidad Autónoma en aprietos económicos un convenio de estas características tendrá siempre muchos detractores, aunque los números sean más que defendibles, incluso positivos para todas las partes. Ayudar a Ecomasa-Nestor Martin era tirar el dinero si no hay mercado para las estufas que fabricaban, pero el Racing parece tener ahora viabilidad si solventa esta papeleta con la Agencia Tributaria. Acertar la casilla en la que poner el dinero es la cuestión... Con el valor añadido que tiene un equipo de fútbol y con el respaldo de más de 12.500 pequeños accionistas. La sociedad cántabra quiso ayudar al club. 

Con el acuerdo a fuego lento, el Gobierno de Cantabria sí que ha puesto deberes al Racing. Más presencia en este "debate público" para defender su visión del acuerdo y sus puntos positivos y algo más complejo: tratar de convencer a la oposición de que el acuerdo es beneficioso para Cantabria. Con algunos partidos políticos, como el PP, Higuera lo tendrá muy difícil... Es un partido casi imposible de ganar, pero siempre hay que jugarlo. El Racing depende de ello.

Fran Díez

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