domingo, 28 de febrero de 2016

Munitis no termina el puzle en Pasarón


Los milagros solamente existen en las películas y en la noche de la entrega de los Oscars asistimos a un empate del Racing que supo a derrota. Un final de película agrio y triste,  con muy poco glamour. Un baño de realidad de esos que nunca se llevan la estatuilla a casa. Si la planificación deportiva se hace mal y si el cuerpo técnico no consigue sacar rendimiento de su plantilla, o incluso hacen peores a los jugadores, podrás ganar algunos encuentros por la enorme diferencia de potencial que tiene el Racing en este Grupo I de 2ªB respecto a sus rivales, pero los santanderinos nunca terminarán primeros en la tabla, encontrarán una línea de juego o serán un bloque solvente que sabe cerrar los encuentros… Eso es ciencia ficción, más allá de cuestiones extradeportivas. El Racing hizo una buena primera parte y otra penosa, fiel a su estilo de ser irregular. En parte porque Pedro Munitis experimentó, ya desde la convocatoria, con tres o cuatro sueros y brebajes diferentes como un científico loco. Su seña de identidad es la variación constante.

El Pontevedra llegaba al partido con cuatro sancionados y un lesionado, además de muchos otros jugadores tocados o recién recuperados de lesiones largas. Eso en una plantilla corta con mayoría de futbolistas de Tercera el cuadro gallego es un recién ascendido a 2ªB envuelto en más penurias económicas que el Racing se notó mucho. Y a todos esos males, antes de empezar el choque, se les lesionó el portero y un central en una escena surrealista. No podían tener peor fortuna. Cosa de meigas.


Pese a todo, el Pontevedra estuvo más dominador y salió con fuerza a presionar la salida del balón de un Racing que siempre tarda en entrar a los partidos. Las carencias de la escuadra gallega tampoco les permitían mucho más… De hecho, la primera ocasión fue para los foráneos. A los ocho minutos una internada de Migue terminó con buen centro raso que no alcanzó Pumpido a rematar. Al argentino le faltó calzar un 50 para tocar el balón con la puntera desde el suelo.

El conjunto de Pedro Munitis se fue asentado sobre el césped y se deshizo de la presión granate teniendo más el esférico en su poder. Con ese guión no tardaron en llegar las ocasiones. En el minuto 17, Migue cedió a Dioni y el andaluz lanzó un centro medido que de cabeza remató Pumpido algo desviado. Los cántabros eran tremendamente superiores y creaban peligro. Fruto de ese trabajo llegó el 0-1 con un centro de Dioni que remató Pumpido en el minuto 23. El Racing estaba muy cómodo ante un Pontevedra que no daba más de sí y que acusaba las bajas.

En el único saque de esquina medio bien botado se produjo un remate de Granero, solo en el área, que rebotó en un defensor granate. Se pidió mano, aunque no pareció penalti.  El Racing seguía apretando y en el minuto 35 una internada de Migue terminó con el balón en las manos del portero local cuando el jienense trataba de dar un pase de la muerte. Poco después Migue no acertó a rematar bien en el corazón del área libre de marca un buen centro de Pumpido. Poco después llegó  la única jugada trenzada desde atrás del Pontevedra, que concluyó con un espectacular caño de Anxo a Fede San Emeterio. A continuación el gallego disparó muy fuerte y cruzado desde fuera del área. Su zurdazo salió desviado. Fue el único susto para Óscar Santiago en la primera parte.

En el 43 un disparo de Dioni a la media vuelta lo rechazó Company. El rebote le cayó a Álvaro Peña que trató de regatear al guardameta sin éxito. Pese al absoluto dominio el Racing se fue al descanso sin cerrar el choque. Como siempre. Perdonando.


Incomprensiblemente en la segunda parte el Racing se echó atrás y dejó de tener la posesión del balón. Se quedó estático y a merced del rival. Munitis se dedicó a cambiar de sistema y de posiciones a sus hombres sumiendo a los cántabros en el caos más absoluto. Dentro de ese desconcierto, el Racing estuvo más cerca de perder que de ganar, pese a haber disfrutado de ocasiones suficientes para golear en los primeros 45 minutos. Sin ritmo, sin el balón, el conjunto verdiblanco fue devorado por los leones de Luisito.

En el primer minuto de la reanudación Borjas estuvo a punto de marcar en la boca de gol en una falta lateral peligrosa concedida por Mikel y que peinó un jugador gallego. El Racing es un dolor en las acciones de estrategia, tanto en ataque como en defensa. El talento de Dioni salió al rescate. En minuto 54 obligó a intervenir al arquero local y poco después otro centro del malagueño casi lo mete en su propia portería Verdú. Eran ya acciones aisladas porque el juego de equipo de los cántabros había desaparecido.

El Pontevedra, con lo justo, puso en aprietos constantes a los montañeses. En el 65 un disparo de Borjas lo tuvo que desviar Óscar Santiago a córner. La locura de cambios de hombres y posiciones de Munitis fue el colmo para los racinguistas. El del Barrio Pesquero se dedicó a completar un extraño puzle o bien para tratar de parar el hundimiento o bien como causa del desastre, más probable. Sus jugadores terminaron desperdigados por el terreno de juego al albur.

El árbitro anuló un gol al canario Borjas, muy dudoso y protestado, aunque lo pareció por muy poco. El máximo goleador del Pontevedra volvió a llevar el corazón a la garganta de los racinguistas con otro chut poco después. La defensa del Racing estaba temblorosa, el centro del campo de vacaciones.

Una contra a diez minutos de que se cumpliera el tiempo reglamentario terminó con el pase de Óscar a Dioni, pero el andaluz lanzó alto presionado por la llegada de un central granate y el portero. Se veía venir el empate del conjunto local más que el segundo tanto de los cántabros. Un Racing tan triste y desorientado no podía salir sin un bofetón de Pasarón. En el 82 un Borja Granero histérico cometió una falta absurda en el centro del campo. El árbitro no expulsó al valenciano de milagro, que siguió protestando la acción fuera de sí. Él mismo despejó el centro a la frontal del área donde el balón le cayó a un Álex Fernández libre de marca. Sin dejar caer el balón y con un Álvaro Peña que medio se apartó, el jugador gallego empaló el esférico a la escuadra de la portería defendida por Óscar Santiago. La estirada del santanderino no sirvió de nada. La defensa estuvo horrible, una vez más.

No reaccionó el Racing, salvo en otra acción de Dioni, e incluso se temió un naufragio total. El Racing aumenta a 69 la cifra de años sin ganar en Pasarón y se queda lamiéndose sus heridas. Cinco partidos sin ganar a domicilio, a once puntos de los ferrolanos y sumido en unas incertidumbres que estuvieron presentes desde el inicio de la campaña. Llegar así a la fase de ascenso es casi como no llegar.

Fran Díez


Pontevedra 1: Company, Miguel, Verdú, CAmpillo, Capi (Pablo), Kevin presa (Mouriño, min. 75), Jandrín, Álex Fernández, Borjas, Tomás (Queijeiro, min. 46) y Anxo.

Racing 1: Óscar Santiago, Borja San Emeterio (Óscar Fernández, min. 53), Mikel Santamaría, César Caneda, Fede San Emeterio, Borja Granero, Dani Rodríguez, Álvaro Peña, Dioni, Pumpido (Francis, min. 63) y Migue García (Artiles, min. 75).

Goles: 0-1, min. 24:Pumpido. 1-1, min. 83: Álex Fernández.

Árbitro: Juan Bustos (C. Castellanoleonés). Amonestó al local Kevin Presa y a los visitantes Fede San Emeterio, Francis, Oscar Santiago, Borja Granero y Borja San Emeterio. Expulsó a Fede al final del partido por doble amarilla.

Incidencias: Unos 3.000 espectadores en Pasarón con presencia de unos pocos aficionados racinguistas. El terreno de juego aguantó bastante bien. La lluvia respetó el choque.

No hay comentarios:

Publicar un comentario