martes, 29 de marzo de 2016

Podemos Wars



La nueva política lava sus trapos sucios en Twitter a la vista de todos. La trasparencia de la miseria. La ocurrencia del que fuera responsable de comunicación de Podemos Cantabria, Óscar Manteca, de colgar una foto de la diputada de su partido Verónica Ordónez vistiendo una camiseta del Ahletic, etiquetando a colectivos racinguistas, y poniendo en duda su parcialidad en una posible votación parlamentaria de un convenio de patrocinio al Racing le ha salido caro. Podemos ya le había abierto un expediente sancionador y definitivamente él ha abandonado el partido morado a raíz de esta nueva polémica. Ha sido la gota que ha colmado los dos vasos, el suyo y el del partido. La foto, según la parlamentaria, fue cogida del Facebook de su madre, e incendió un debate tuitero de lo más barriobajero entre ambos. Los dos políticos del partido que dirige Pablo Iglesias se achacaban supuestas contrataciones fraudulentas y estar en política por el sueldo. La casa morada de las dagas voladoras.

Manteca y Marcos Martínez eran hombres de confianza del líder de Podemos Cantabria, José Ramón Blanco, que se queda cada vez más aislado y cuestionado en su propio partido. El tuit de Manteca no era inocente y formaba parte de una guerra interna que no hace prisioneros y que se mantiene dentro de Podemos Cantabria desde hace meses. Esa lucha también afecta al club cántabro que depende ahora mismo de la formación política de los círculos asamblearios.

Cuando el Gobierno de Cantabria lleve al Parlamento el convenio de patrocinio publicitario del Racing se necesita que al menos algún partido de la oposición de abstenga o vote a favor. No parece que Ciudadanos y el Partido Popular lo vayan a hacer, así que ahora mismo el club de fútbol se aferra a Podemos, que realizará una consulta telemática vinculante para sus tres parlamentarios. Ciudadanos ha mostrado su rechazo frontal a esta iniciativa y los Populares quieren esperar a conocer cifras concretas de ese posible acuerdo.


Dentro de Podemos hay muchos miembros contrarios a dar dinero a un club de fútbol. De hecho, el Consejo Ciudadano de Podemos Torrelavega emitió un comunicado bastante esperpéntico recordando que el Racing es una empresa privada (como las miles de ellas que reciben dinero público, aunque esta cuenta con más de 12.000 pequeños accionistas y ninguno mayoritario) y comparando este club con la repercusión del vóley femenino… Desde la capital del Besaya llega una corriente de odio al club racinguista realmente sorprendente. La propia Gimnástica ha sido ayudada por las instituciones públicas en infinidad de ocasiones, posiblemente hasta con más dinero que el que han dado al propio Racing comparando las categorías en las que ha militado ambas instituciones, incluyendo la construcción de un estadio.

Las instituciones deportivas, al igual que otro tipo de empresas y organizaciones, también tienen derecho a recibir ayudas públicas y no significa que sea algo malo por decreto... Incluso son, y pueden serlo, muy buenas para la sociedad. Esta misma semana el consejero del Gobierno de Cantabria del que depende el área deportiva, Ramón Ruiz, anunció la posibilidad de firmar un convenio de patrocinio con la Textil Santanderina de voleibol por tres años… Nadie ha comentado nada ni se llevará al Parlamento ni se comentará en redes sociales. Pero con el fútbol es otra cosa…

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