domingo, 10 de abril de 2016

El bueno, el feo y el malo del Cacereño - Racing


El bueno
Los buenos fueron los otros. Daba gusto ver tocar la pelota al oscense Pablo Gállego y al sevillano Carlos Valverde. Los dos solos se bastaron para derribar uno de los muros más sólidos de la categoría. El peor ataque contra la mejor defensa. Batman contra Superman. Las cosas nunca son lo que parecen. El Cacereño ingresó a la defensa del Racing en el manicomio. La zaga de los cántabros acabó desquiciada y con camisa de fuerza. Solamente en Tafalla había encajado el Racing tres goles y de aquellos tres tantos, dos llegaron en la recta final de un encuentro extraño con un Dani Sotres muy desafortunado. El maño Gállego, 22 añitos, hizo dos goles y el partido de su vida. Abandonó el terreno de juego rodeado de chiquillos como un Jesucristo sin melena. Valverde, nacido hace 31 años en Utrera, un veterano curtido en la 2ªB, hizo el otro y dio un asistencia perfecta. Ambos alejaron del infierno al Cacereño, eso sí ayudados por un ramplón Racing, que como dice Higuera, quema. Combustión humana espontanea. El Racing se calcinó solito Muy de Expediente X con un Mulder sobre el campo. Por cierto, el holandés ha sido un gran acierto de los cacereños en el mercado de invierno.


El feo
El terreno de juego era un patatal con un césped mucho peor que la hierba sintética de Merkatondoa. Parecía un terreno de juego del campeonato mexicano de los noventa. Un parque público descuidado ideal para las barbacoas primaverales. El club extremeño necesita mínimo unos 300.000 euros para arreglar ese campo de flores silvestres y un fondo arcilloso que impide el drenaje. Como los locales tocaron y combinaron recordando al Brasil del 70 no hay excusa para los cántabros. Ni el viento ni el árbitro lo son.


El malo
Lo dijo Munitis en la previa. Este era un partido trampa y el Racing metió la pata en el cepo hasta el fondo. Lo peor es que no se aprovechó el empate del Racing de Ferrol en Villaviciosa. Por primera vez en toda la temporada el conjunto santanderino dependía de sí mismo para ser campeón del Grupo I. Si ganaba todo terminaba líder la temporada… Y perdió de manera estrepitosa. Seguro que habrá otra oportunidad, pero no está la situación como para malgastar balas y además hay demasiados francotiradores acechando. Toca ponerse a cubierto, llega el Tudelano.

Fran Díez

1 comentario:

  1. Tienes toda la razón , vergüenza daba verlos , como pollos sin cabeza en el campo . Ni tiraron a puerta y ni un pase al compañero acertado .

    ResponderEliminar