domingo, 3 de abril de 2016

El bueno, el feo y el malo del Racing - Guijuelo


El bueno
Borja Granero es el alma de este equipo y fue una parte importante de aquel llamado Racing de los cojones que nos ganó el corazón. Es uno de esos futbolistas con personalidad que aglutina con su carácter al grupo. Hubo un equipo con él en el césped y otro muy diferente cuando tuvo que retirarse por molestias físicas. El valenciano fue fundamental en la victoria de la primera vuelta ante el Guijuelo y ha repetido en la segunda. De alguna manera salvó la cabeza de Pedro Munitis, que hubiese estado fuera con una derrota en el pueblo de los jamones en la jornada 12+1. En el vestuario también pone siempre las mismas ganas para animar a los compañeros. En los últimos meses daba un poco de pena ver a Granero anclado en el área propia porque su principal virtud es la movilidad. Es un centrocampista de largo recorrido y con buena llegada a la portería rival que se perdía en la nada por delante de los centrales. Afortunadamente, en los últimos partidos está mejor físicamente y parece que goza de mayor libertad para incorporarse al ataque. El Racing lo agradece. Su gol se lo dedicó a Manu, el fisioterapeuta. Muchas horas de rehabilitación de las que ha salido reforzado. Si Granero está bien la escuadra santanderina multiplica sus opciones de ascenso por dos.

El feo
A la selección holandesa del 74 la bautizaron como la Naranja Mecánica. No fue el primer equipo que practicó aquel fútbol ofensivo y total, muy inspirado en la Hungría de los Mágicos Magiares, pero esa es otra historia muy larga que cuento en 'El balón quema, la grada arde'. Normalmente esos apodos grandilocuentes se los ganan los equipos y pasan de generación en generación de aficionados. El otro día, con la llegada del patrocinio de Sobaos Joselín al Racing, vacilaba con que la escuadra de Munitis bien podría ser el Sobao Mecánico. Este producto típico de Cantabria puede resultar tosco y poco estético comparado con algún postre de alta cocina, pero resulta muy sabroso. No hay desayuno mejor combinado con leche. El equipo de Munitis está poco elaborado, pero al final lleva 13 partidos sin perder y cinco consecutivos ganando. Absorbe puntos como el sobao leche.

El malo
El Guijuelo no regala jamones, pero se porta muy bien con sus rivales. Su candidez ofensiva es digna de Teresa de Calcuta. No tienen malicia ninguna con la portería rival. El equipo de Rubén de la Barrera toca bien el balón, mueve sus piezas ofensivas pero lleva 28 goles en 32 partido. Hasta el colista, la modestísima Peña Sport, ha marcado más. Los navarros llevan 29 tantos. Así es complicado poner en apuros a un Racing que no necesitó más para sumar los tres puntos. Ni dando facilidades, el Guijuelo ni disparó entre los tres palos.

Fran Díez

Sobaos y quesasa en la zona mixta del Racing

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