viernes, 8 de abril de 2016

Un árbitro extremeño


Antonio Santos Pargaña es nacido en Sevilla, aunque su ascendencia es completamente extremeña, en concreto de Fregenal de la Sierra, Badajoz. Allí nació su padre y su madre y es un fijo de las fiestas del pueblo. El Racing deberá confiar en esa rivalidad histórica entre pacenses y cacereños… Es curioso que en el Grupo I le pite un andaluz a la escuadra cántabra, pero es lo que tiene jugar a 568 kilómetros de casa. El colegiado sevillano escapa del perfil de los últimos árbitros que ha juzgado a conjunto santanderino, muy jóvenes y con poca experiencia en la categoría. Santos Pargaña nació el 14 de octubre de 1980 y ha llegado a pitar en Segunda División en la temporada 2013/2014, además de protagonizar alguna que otra polémica a nivel nacional. En 2010, cuando llevaba ya dos años en 2ªB, le descendieron a Tercera por bajo rendimiento… Esta es su séptima campaña en la categoría de bronce.

Precisamente en su única temporada en Segunda División, con sólo 32 años, se la lío al Sporting de Gijón en El Molinón y dejó a los asturianos con ocho futbolistas ante el Zaragoza, además de expulsar al preparador físico y al entrenador, Sandoval. La presión de los aficionados sportinguistas le obligó a cerrar sus cuentas en las redes sociales. Los medios nacionales se hicieron eco de un calamitoso arbitraje. Aquello le costó perder la categoría. Nono, como es conocido en su círculo cercano, ha participado como cuarto árbitro en numerosos encuentros de la máxima categoría. En la final de la Supercopa de 2014 tuvo un incidente con Simeone, que terminó con la expulsión del técnico argentino, con las cámaras de televisión como testigos.


En un Real Madrid-Castilla de la temporada 2011/202 mostró cinco amarillas en la primera parte a los chicharreros y les señaló un discutido penalti en contra. La campaña siguiente volvió a coincidir con el Tenerife y expulsó a uno de sus futbolistas por reírse en el banquillo. Ni en Tenerife ni el Gijón le aprecian demasiado… Y tiene más polémicas sonadas. En enero de este mismo año un Granada B-Linares terminó con unos incidentes graves que el colegiado reflejó en el acta. Una agresión del director deportivo del Granada a un jugador del Linares, pero ambos negaron los hechos públicamente en una situación muy confusa.
Ha trabajado de comercial de un concesionario Mercedes en Sevilla durante muchos años, aunque pidió la excedencia para dedicarse completamente al fútbol. También fue profesor de autoescuela… Pero tiene poca paciencia. Si empieza a sacar tarjetas, cuidado. Admirador de Medina Cantalejo o Del Cerro Grande y buen amigo de Fernández Borbalán, es un árbitro vocacional que comenzó a pitar con 16 años.

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