domingo, 22 de mayo de 2016

0-3 por incomparecencia del Racing


La sanción federativa cuando un equipo no comparece en su partido acarrea la derrota por 0 a 3, además de otras multas y penalizaciones… Realmente fue como si el Racing no se presentase al choque ante el Reus Deportiu. No estuvo ni en cuerpo ni en mente ni en espíritu. El recibimiento con las bengalas al equipo local espectacular, el mosaico, las cartulinas verdiblancas, las banderas, los cánticos, el coche de rally en el césped… Todo ese ambiente festivo sirvió de poco cuando comenzó a rodar el balón y los sueños dejaron paso a la realidad. A la cruel realidad.

El dominio del Reus fue total en la primera parte. Aplastante. Y esa superioridad se reflejó muy rápido en el marcador. Unos estaban y otros no. Una contra por la banda diestra reusense del lateral Alberto Benito que culminó con templanza el portugués Vitor Cruz da Silva desde el corazón del área. La banda izquierda del Racing era una autopista sin peaje para los reusenses. Migue, que no es defensa, no estaba asistido por nadie. Dioni jugaba como falso interior en un cambio de sistema, con Fede San Emeterio de eje por detrás de Granero y Peña, que Munitis tuvo que rectificar a la media hora. Peña trató de realizar esa labor que habitualmente desempeñan Dani o Artiles y Dioni pasó a estar más libre en la delantera. El experimento inicial costó caro. No salió ni lo uno ni lo otro.

Con el 0-1 el Reus siguió campando a sus anchas. David Haro, que no pasa del 1,66 estuvo a punto de rematar de cabeza solo en el área del Racing. Y luego un disparo del pequeño y habilidoso mediapunta lo despejó con acierto Óscar Santiago. El Reus, muy bien colocado, hacía un rondo con los racinguistas.


Los catalanes aprovecharon un córner para demostrar también su superioridad en el juego a balón parado. Dinis Almeida, un joven luso al que ha fichado el Mónaco para la campaña que viene en este mercado invernal, marcó en un error de marcaje. 0-2. Un desastre absoluto. El Reus estaba un escalón por encima de los cántabros. Maniatados y temblorosos no se recurrió ni a la épica. Era el minuto 28 y los visitantes ganaban 0-2 y habían disfrutado de otra ocasión clarísima.

Un posible penalti de Caneda al luso Vitor, que no era, evidenciaba que los tiburones de Reus querían más carnaza. El centrocampista, ex del Sporting de Lisboa, es un jugador de muchísima calidad que jugó muy suelto en El Sardinero. Demasiado. No ha jugado Liga de Campeones por nada. A la media hora llegó la primera aproximación racinguista. Una falta que regaló el árbitro en la frontal. Migue lanzó alto por encima del larguero.

En el minuto 33 el Racing hizo un amago de reaccionar y salir del coma profundo. Un centro de Migue al área que atrapó bien en la salida Edgar Badía, detrás aguardaba con la caña Oscar Fernández. La fuerza de Sierra de Ibio trataba de derribar el muro de piedra del Reus a patadas y cabezazos, poco más. Así no se puede. Solamente con corazón no se gana. Un disparo de Granero que se estrelló en un enjambre de piernas y por el que pidieron la pena máxima... Un querer y no poder.


El Reus a la contra podía hacer mucho daño y lo hizo. Óscar Santiago tuvo que salir de su área para despejar un balón al que a punto estuvo de llegar Haro. La jugada la terminó resolviendo bien Migue. La decepción en las gradas era total. Todos eran conscientes de que no iba ser fácil, pero no imaginaban esto. Un varapalo similar. Un repaso en toda regla. El ascenso directo estuvo tan cerca y tan lejos… Mostraron el caramelo con el campeonato del Grupo I y se lo llevaron después muy lejos.
Tan mala estaba siendo la actuación del Racing que Munitis y Colsa optaron por un doble cambio al descanso. El gallego Dani Rodríguez entró por un Borja San Emeterio con problemas físicos e Isma Cerro por el desaparecido Coulibaly. Los técnicos habían corregido antes de los primeros 45 minutos el problema de la zona izquierda, aunque sin demasiado éxito. Tampoco se perdió únicamente por eso.

A los 12 minutos de la segunda parte llegó el 0-3 definitivo. Un error garrafal de los defensas del Racing, las líneas adelantadas, un mal pase… Todo el manual de lo que hay que hacer y el rapidísimo David Haro se fue de todos para batir a Óscar Santiago. El naufragio era total. El Reus se dedicó entonces a nadar en El Sardinero y guardar la ropa.

En el minuto 65 Dioni vio una cartulina amarilla… El delantero malagueño bajaba a campo propio a defender y a tener contacto con el balón víctima de la impotencia. No salía nada. Hacía su guerra particular a lo Rambo. El silencio en el estadio era sepulcral. Incluso con 20.000 espectadores. Hasta La Gradona enmudeció por momentos, algo inédito.

No es nuevo, pero este Racing no saca un córner en condiciones. Isma Cerro probó fortuna sin éxito con un saque de esquina en el 73. El conjunto que entrena Pedro Munitis no había disparado entre los tres palos perdiendo 0-3. Ni épica ni gaitas escocesas. Ni se acercaban a la portería rival.

En el minuto 80 Óscar Santiago evitó el cuarto gol de los catalanes. Edgar Hernández, el máximo goleador del Reus, que había estado en el banquillo, se quedó solo delante del portero cántabro y marró la ocasión clara. La traca era descomunal. El Racing fue un equipo roto y desarticulado que debe levantarse porque todavía tiene 90 minutos por delante en el Estadio de la Baix Camp… y sobre todo otras dos eliminatorias para buscar el ascenso.

Con el tiempo reglamentario recién cumplido llegó al fin el primer disparo a puerta de la escuadra cántabra. Una acción individual de Álvaro Peña que pudo disparar desde fuera del área muy flojo y centrado. Edgar Badía, portero internacional con las inferiores de España, atrapó sin problemas. El Reus había dado una lección en El Sardinero que el Racing no debe olvidar. Así es ascenso es imposible, pero todavía hay algo de vida… Poca, pero vida.

Fran Díez


Racing 0: Óscar Santiago; Borja San Emeterio (Dani Rodríguez, min. 46), Caneda, Mike Santamaría, Migue; Óscar Fernández, Borja Granero (Artiles, min. 64), Fede San Emeterio, Álvaro Peña; Coulibaly (Isma Cerro, min. 46) y Dioni.

Reus Deportiu 3: Edgar Badía; Alberto (Moyano, min. 64), Olmo, Dinis, Ángel; Ramón, López Garai, Rafa García, Vítor (Ricardo, min. 86) y Fran (Edgar Hernández, min. 64); Haro.

Goles: 0-1, min.10, Vítor; 0-2, min.28, Dinis; 0-3, min. 58, Haro.

Árbitro: Cid Camacho (Comité castellano-leonés). Muy correcto. Sin problemas. Mostró cartulinas amarillas a Fede San Emeterio y Dioni por el Racing de Santander y a Fran de los visitantes.

Incidencias: Partido de ida de la fase de ascenso directo a Segunda División, disputado en los Campos de Sport de El Sardinero ante cerca de 20.000 espectadores. Césped en perfectas condiciones. Hubo un mosaico con 22.000 cartulinas verdes y blancas.

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