domingo, 8 de mayo de 2016

El bueno, el feo y el malo de La Malata


El bueno
‘El mundo no se acaba’ suena a título de la saga 007 y es cierto que el planeta seguirá girando a su ritmo de siempre después de un empate en el minuto 89 en La Malata que incita a la depresión. Fue un mazazo del que hay que recuperarse cuanto antes. Levántate y asciende, Lázaro racinguista. Así, a lo loco, sin Bruja Roja, Jesuscristo ni nada. No está todo el pescado vendido en la lonja como dice Munitis, aunque lo mismo no salen a faenar los barcos y esperan a las subvenciones europeas, al maná caído del cielo… Hay que trabajar en el campo y en la mar. Queda un partido y esto de la 2ªB es muy cambiante, lo hemos ido viendo y comprobando jornada a jornada. Incluso si el equipo no es campeón existe toda una larga fase de ascenso por delante. La toalla no se tira nunca y pese a que este Racing tenga tan poco oficio en situaciones extremas la esperanza no se ha ido del todo. No debe irse nunca.


El feo
La equipación conmemorativa de la ampliación es definitivamente gafe y por eso en Ferrol emplearon la camiseta negra con un pantalón verde… Dio lo mismo. La maldición siguió ahí, impertérrita, ajena a esa combinación que no creará tendencia en las pasarelas de Milán. En ocasiones resulta mejor pensar que la culpa es de la tercera equipación o de un mal fario enviado por malignos dioses griegos y no en que las cosas se hicieron mal … Ambas cuestiones, equipación y saber resolver los partidos, tienen solución, aunque una es bastante más complicada que la otra. También resulta más sencillo pensar que los incidentes extradeportivos de ayer fueron fruto de la tensión y no de la manera en la que se caldeó el ambiente en los días previos al choque. Tánganas, insultos, escupitajos, líos de aficionados con periodistas, con técnicos y con otros espectadores, manotazos y golpes… En definitiva, momentos desagradables que pudieron haber terminado todavía peor. Eso no es fútbol.


El malo
Le tocó personificar la desgracia y el infortunio, con la camiseta rasgada a lo Camarón, con la cintura de madera, las piernas no le respondieron en el momento decisivo y se movió como un títere descoordinado para despejar un balón vengativo que terminó donde nunca tuvo que llegar. Mikel Santamaría no fue el basajaun del bosque racinguista, ese personaje mitológico de Navarra protector de la Naturaleza. No llega demasiado en forma la defensa de Pedro Munitis a la fase final de la campaña. Mal asunto para este Racing de los disgustos, y las agonías.

Fran Díez

3 comentarios:

  1. Ya está el periodista de turno haciendo amigos y sembrando la paz entre ciudades y aficiones,después quejaros si os tratan mal,a cuento de que viene ese toque final e hiriente de Racing original.....etc,¿sabes escribir sin toques de prepotencia y altanería?sois por ahora de 2b....adaptarte a eso,a la realidad y dejarnos en paz que no tenéis la patente de Racing.....

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  2. Cada equipo vamos a intentar ascender y olvidarnos de directivas y frikiperiodistas que escriben hiriendo a las aficiones,nosotros nunca dudamos de vuestro nombre emblema que es el nuestro y de más equipos de España y América del Sur....y puede que más sitios,así que señorito Fran si tienes la carrera terminada repasa conceptos de ética periodística

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    Respuestas
    1. Sí, tengo la carrera terminada. No era mi intención ofender y creo que no se ha entendido el sentido de esa frase final, que tenía algo de ironía. Supongo que todos sabemos que el Racing original era el de París... Ahora le doy una vuelta para que no ofenda a los racinguistas galegos.

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