domingo, 15 de mayo de 2016

La fe mueve montañas y lideratos


El Racing de Santander cumplió con solvencia su tarea de derrotar al Coruxo, pero todos eran conscientes de que lo realmente complicado era que el otro Racing no empatase o ganase en Astorga… El fútbol es así de maravilloso y hubo milagro. El conjunto que entrena Pedro Munitis apenas ha sido primero del Grupo I unos pocos minutos a lo largo de toda la temporada, aunque ha sido suficiente. Lo justo y necesario. Amén. Ahora mismo la moral racinguista está por las nubes. Nunca se rindieron y esa fe inquebrantable mueve montañas y lideratos. Campeones.

Comenzó con mucho empuje el Racing. Gonzalo Colsa daba instrucciones en el área técnica recorriendo tantos kilómetros como cuando jugaba en el centro del campo. Munitis, sancionado, se revolvía en un box. Había ganas y la intensidad era máxima. El choque comenzó con bastante retraso respecto al duelo de Astorga. Una picardía.

A los cuatro minutos se vivió el primer disparo a puerta de Artiles, que detuvo bien Fernando. A los ocho minutos repitió el canario desde la frontal, aunque le salió un chut con poca potencia. Los cántabros salían buscando el gol rápido y estaban cómodos. El primer cuarto de hora fue de dominio total racinguista y terminó con un remate alto de Óscar Fernández… Poco a poco se fue apagando ese brío inicial y el conjunto local dio un paso atrás. No había novedad en Astorga ni en ningún otro campo. El gol se cotizaba muy alto.


El Coruxo fue ganando confianza, la que le dio el Racing al dar ceder esos metros vitales en el centro del campo. Borja Granero se puso nervioso por una entrada a Óscar que había quedado tendiendo en el césped. Fue ese momento de duda en el que se pudieron perder los papeles, pero no fue a más y la situación se recondujo rápidamente. Un instante malo en un Racing que tuvo más oficio que en ocasiones precedentes.

En el minuto 28 un centro de Migue terminó en un remate de cabeza de Dioni que se marchó demasiado alto. El Racing estaba funcionando bien, pero se atascaba ante un Coruxo bien plantado en el campo. Faltaba solamente el gol y precisamente un minuto después Coulibaly tomó las riendas, y se internó con potencia arrancando desde muy atrás. Una acción individual. Al africano le robaron la pelota, pero el rechace le cayó a Óscar Fernández cerca del pico del área y el de Renedo empaló el balón a la esquina contraria de la portería gallega. Se abrió la lata y todo iba rodado. Desde Astorga las noticias eran buenas y el Racing se colocaba primero de grupo. Era un espejismo, todavía no era real y las sospechas se alimentaban con cierto fundamento. En estas últimas jornadas puede pasar de todo... Hasta lo que no estaba previsto. Tener fe. Soñar. La ilusión no hay que descartarla de inicio.

En el minuto 33 Coulibaly volvió a irse de todos dentro del área pequeña, pero no culminó la acción ante la salida de Fernando. El Racing había hecho sus deberes y había cumplido bien, ante un rival digno y profesional. El Atlético Astorga con un gol de penalti y llorando de David Bandera había realizado la gesta. Quedaba una segunda parte de infarto. David Bandera anotó otro golazo que le puso todavía más emoción al asunto. El espejismo se iba materializando en algo real, aunque todos temían un palo en los minutos finales.


En el minuto 59 de la segunda parte un disparo cruzado de Coulibaly se perdió cerca del poste. El Racing no terminaba de finiquitar el partido, como siempre, y en la grada los nervios y la ilusión se mezclaban. Los temblores de flan también llegaban al césped, aunque hubo más templanza que en otras ocasiones de estrés. Los racinguistas se metieron atrás, pero tampoco hubo grandes apuros. En un buena jugada de Óscar Fernández, el cántabro centró a Dioni casi dentro del área y el malagueño anotó un gol anulado por fuera de juego. Su posición parecía correcta.

Las dudas dejaron paso a unos últimos minutos de infarto con el Racing de Ferrol recortando distancias en La Eragudina. Un pase al centro de la portería de Mikel Santamaría hacía saltar la alarma de ITM, pero el portero cántabro controló bien el esférico en la línea de gol. También hubo un posible penalti a Dioni y otra gran ocasión de Coulibaly que rechazó el arquero gallego. La alegría estalló después de tres minutos extra que parecieron un año. El fútbol es muy grande. El equipo nunca bajó los brazo, tampoco la afición. El objetivo inicial de ser campeón del grupo se ha cumplido, ahora queda rematarlo con el ascenso… Y este Racing de Munitis está imparable. La fe mueve montañas y primeros puestos, aunque estuviesen tan lejos como a 17 puntos.

Fran Díez


Racing 1: Óscar Santiago, Borja San Emeterio, Migue García, César Caneda, Mikel Santamaría, Borja Granero (Fede San Emeterio, min. 61), Óscar Fernández, Álvaro Peña, Dioni (Isma Cerro, min. 76), Coulibaly y Artiles (Dani Rodríguez, min. 71).

Coruxo 0: Fernando, Ángel, Pablo (Jon, min. 87), Birane, Alberto García, Cifuentes, Adrián (Jorge, min. 60), Antúnez (Lois, min. 84), Rafa Mella, Santi Comesaña y Pedro Vázquez.

Goles: 1-0, Óscar Fernández, minuto 30.

Árbitro: Milla Alvéndiz (Comité Andaluz). Amonestó a los locales Álvaro Peña y Borja San Emeterio y al visitante Antúnez.

Incidencias: 9.436 espectadores. Césped en perfecto estado. Tarde soleada. Antes de comenzar la Asociación de Peñas del Racing entregó la camiseta número 12 al periodista Ángel García Muñiz por fomentar el racinguismo fuera de Cantabria.

No hay comentarios:

Publicar un comentario