domingo, 29 de mayo de 2016

¡R-E-M-O-N-T-A-D-A!


Llegó el día. El Racing tratará de dar la campanada en Reus, una labor casi imposible. La Bien Aparecida. Un milagro. El espíritu de Nando Yosu. O la gesta de los 300 espartanos en las Termópilas. Todo vale para aferrarse a la esperanza.

No será una misión suicida porque el primer objetivo será hacer un buen encuentro y recuperar la autoestima tras el 0-3 de la ida. Pedro Munitis aseguró cauto que su equipo no saldrá a lo loco ni a presionar desde el minuto uno. “No aguantaríamos ese ritmo, el partido nos irá dando… Se trata de recuperar sensaciones sin renunciar a nada”, aseguraba el técnico del Barrio Pesquero.

Unos 300 aficionados racinguistas, como los espartanos de Leónidas, estarán acompañando al equipo en un Camp Nou que tiene poco de nuevo y escasa comparación con el del FC Barcelona. Eso sí, sobre el verde todo es igual, todo es fútbol. El césped del campo de los de la Boix Camp es igual de largo que El Sardinero, 105 metros, pero tres metros más estrecho: 65 por los 68 del terreno de juego de los santanderinos. La hierba natural no está en perfecto estado y el verde presenta varias calvas e irregularidades, pero no es un mal terreno de juego.

En Santander o en Reus, los cántabros todavía tienen fe en una gesta histórica. Cuando el colegiado Aitor Gorostegui Fernández-Ortega pité el inicio la realidad irá determinando si es posible una hazaña de esas proporciones. El árbitro vasco juzgó esta temporada un loco Sporting B – Izarra que terminó con un 2-6. No estaría mal… Al Racing le ha pitado en una ocasión esta campaña, en el 0-0 ante la Arandina en El Sardinero. Hace un par de temporadas se quedó sin ascender a Segunda por un error en un encuentro de play-off de ascenso. El trencilla vasco a sus 32 años es un auténtico veterano en la categoría de bronce en la que lleva ya 11 temporadas.

El ascenso directo a Segunda División está en juego. El botín es demasiado importante como para tirarlo por la borda. No habrá revolución en el once del Racing y todo parece indicar que Munitis volverá al libreto anterior a la debacle con Dani Rodríguez o Artiles como interior izquierdo renunciado a los tres mediocentros de inicio. Pumpido y Francis, ambos por lesión, son las únicas bajas. Si no hay gesta el gran objetivo es realizar un papel digno que haga olvidar la penosa imagen que dejó el Racing hace siete días. Recuperar la confianza para afrontar las otras dos eliminatorias de la repesca.


El Reus tiene un ascenso histórico en la mano. El equipo de la ciudad en la que nació Gaudí nunca ha estado en Segunda División. Esta es su segunda fase de ascenso a la categoría de plata. Nunca antes estuvo tan arriba. Por eso su entrenador, Natxo González, un auténtico experto en este tipo de play-offs quiere, poner la calma: «No nos conviene contagiarnos de la euforia». El entrenador vitoriano no tiene bajas, recuperó a Fran Carbià, el único futbolista que tenía tocado. También ha jugado a esconder sus cartas. Los catalanes tienen muchas posibles variantes en sus planteamientos aunque en casa suele ser titular Edgar Hernández, de sus 12 goles 11 los ha anotado jugando local. Con el delantero alto de referencia tendrán más opciones para jugar replegados y eso también motivaría que David Haro se escorase a la banda para hacer sufrir a Migue, que volverá a ejercer de lateral zurdo.

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