miércoles, 18 de mayo de 2016

Un joven talento del arbitraje


Es un árbitro muy joven y con una carrera meteórica. A sus 28 años cumple ya su quinta campaña en la 2ªB y tiene pinta de que logrará llegar al fútbol profesional antes de cumplir la treintena… Sobre todo si tiene una buena actuación en Santander. Germán Cid Camacho es el juez del Racing-Reus. No será un duelo sencillo para el trencilla... que en su corta carrera ya ha tenido tiempo para liársela al equipo cántabro.

Fue el primer colegiado de Segovia que llegó a la categoría de bronce del fútbol nacional y lo suyo es vocacional: ¡a los 14 años ya estaba con el silbato en la boca arbitrando partidos! Con 20 años pitaba en Tercera y con 24 alcanzó la 2ªB. Probó lo que era con unos amigos y le enganchó.

Entrena todos los días y le gusta estar en una buena forma física. Conoce bien el reglamento y encaja en ese perfil de los jóvenes sobradamente preparados que busca en la categoría la Federación. Es diplomado en Magisterio. Casi todos los árbitros que han desfilado por El Sardinero tenían características similares. Menores de 30 y un tanto grises.


No será su primer gran partido de fase de ascenso a Segunda División. La temporada pasada el castellano dirigió el Real Oviedo-Nastic de Tarragona, que terminó con victoria de los locales 3-0. Esta temporada ha arbitrado 13 encuentros, pero ninguno en el Grupo I. Al Reus tampoco le ha pitado. No tiene un promedio alto de cartulinas. Es un árbitro que dejar jugar y que trata de interrumpir lo justo. «Los protagonistas deben ser los jugadores. Creo también que hay que ser dialogante e intentar intervenir lo menos posible y que el juego fluya», explicaba en una entrevista en El Norte de Castilla.

Pese a su juventud ya ha coincidido dos veces con el conjunto santanderino. Una buena y otra mala. Fue el colegiado del Leganés-Racing (1-1) de Copa del Rey que terminó con la victoria cántabra en los penaltis 3 a 5. Hubo una pena máxima dudosa que benefició al Racing y en la que expulsaron al central pepinero.

Esa campaña también pitó al equipo que entrenaba Paco Fernández en Ourense. Allí el resultado fue de empate sin goles y el conjunto cántabro no ganó en O Couto por su penosa actuación. El partido se le fue de las manos. Expulsó a Koné con una roja directa bastante discutible, sobre todo porque el africano fue el que había recibido una dura entrada. El delantero ya había recibido previamente una tarjeta, que encima le hacía cumplir ciclo… Y después vio esa roja directa injusta. Cid Camacho había expulsado antes al central Agustín por doble amarilla y había mostrado una buena colección de cartulinas: Francis, Soria, Oriol, Juanpe, Rubén Durán, Iñaki, Lafuente… Nueve más la roja. No está nada mal para un árbitro que suele enseñar pocas. Y también le reclamaron un posible penalti sobre Javi Soria en la recta final del encuentro. Esperemos que no su actuación del domingo no recuerden en nada a aquella en Galicia, que fue de tarjeta roja.

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