martes, 21 de junio de 2016

La amistad y la valía de Esteban Torre


Por supuesto que me precio de ser amigo de Esteban Torre, faltaría más. Eso sí, jamás me dejaría llevar por la amistad para conceder licencias en puestos de responsabilidad si no estuviera seguro de su valía. Ahora que se cuestiona desde el propio club el error que ha supuesto su contratación tengo que decir algunas cosas. Esteban es un tipo especial, los que le conocemos de verdad sabemos de sus virtudes y defectos, estos vistos desde una perspectiva personal y de cercanía. Estoy escuchando comentarios de mucha gente que no le conoce y también de los que le conocen o que creen conocerle, y muy pocos se acercan siquiera a cómo de verdad es. Yo que le frecuento desde hace treinta años (le conocí desde que era un juvenil), y que no nos hemos separado jamás salvo por los kilómetros físicos que impone la vida y las responsabilidades, creo conocerle bien. Con miles de horas de interminables discusiones con el balón por medio uno sabe perfectamente de qué está hablando. Si ustedes me otorgan algún criterio futbolístico les aseguro que yo sé lo otorgo a Esteban de la misma manera.

No voy a tratar de convencer a nadie de lo que no quiere con respecto a su persona y proceder en la vida y solo voy a destacar lo que a los aficionados únicamente debería importarles, que es su capacidad como entrenador. Leía hoy mismo en el avión unos párrafos hablando de los jóvenes con talento de este país que tienen que emigrar a otros lugares porque las posibilidades de demostrar ese talento son reducidas o nulas. Bueno, pues aquí estamos en un caso idéntico del menosprecio y la ingratitud que se ha cometido con él. Esteban tiene una enorme capacidad para hacer muy bien su trabajo, ya lo ha demostrado en varias ocasiones con una contundencia que no deja lugar a dudas. Todos los futbolistas que ha tenido a su disposición han mejorado considerablemente durante el tiempo que estuvieron con él. Que el patrimonio del club se ha revalorizados este año lo comenta todo el mundo que se ha acercado por La Albericia.

No les voy a hablar, que de sobra las saben, sobre cómo ha jugado este año en el Racing B con respecto a los últimos años. Cuando a alguien de reconocida valía le cierras las puertas, lo haces con toda la riqueza y conocimientos que creará en el futuro. Ese profesor que ya no estará no podrá enseñar más, con lo que las generaciones futuras no se podrán aprovechar de ese talento. Cuando estuve llamando a algunos ex jugadores del Racing que aún están en activo jugando la Champions para que aportarán dinero para la supervivencia del club, uno de ellos llego a decirme que el poner dinero era un acto de fe en el que no creía demasiado pero que me iba a hacer caso solo porque le gustaría, y esto que sigue son palabras textuales, "que los chavales de La Albericia tengan la posibilidad de tener algún día un entrenador parecido a Esteban Torre como yo tuve y por el cual entre otras cosas yo soy futbolista".

Esteban es un tipo recto de los que no se casan con nadie, da su visión de las cosas, gusten o no gusten, defiende sus opiniones con argumentos. Eso sí, es un conversador incómodo para los que no tienen argumentos futbolísticos serios y acreditados. Estos si que son un problema. Quien tiene que decidir sobre lo que es importante de verdad en el futuro de nuestro club, que son los jugadores y entrenadores de la base, desgraciadamente son los que nunca entendieron la esencia de este juego por muchos años que lleven. Ya lo decía Groucho" hay personas que son puntuales que se les nota cierto retraso". La decisión de prescindir de Esteban Torre es gratuita e imperdonable.

Quique Setién

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