miércoles, 15 de junio de 2016

La celebración del ascenso de 1991


La plaza del Ayuntamiento de Santander estaba llena a rebosar para celebrar un ascenso muy sufrido. Una victoria in extremis en Getafe con el gol en propia puerta de Pompo había obrado el milagro. Ya en la tercera jornada de la liguilla el equipo santanderino llegó a estar sin opciones cuando perdía 3-0 en Córdoba a falta de unos minutos para el final del choque...

El Real Racing Club salía del pozo y respiraba. Todos tenían claro que si no regresaba a Segunda División la institución moría. Era la temporada 1990/1991. También entonces, la situación económica del club era muy precaria, aunque había un empresario detrás con ganas de llevar a buen puerto al equipo, Emilio Bolado. Tras terminar primero de grupo y unos inicios algo titubeantes (el Alavés fue segundo) el Racing afrontó una dura liguilla  de la que solamente subía un club junto con el Cartagena, Getafe y Córdoba. Fue la primera campaña con este sistema tan brutal.

Después de la fiesta en Las Margaritas y ese gol en propia meta de Luis Pombo histórico, un tanto que cambió la historia del club cántabro, el equipo fue recibido por una multitud en la plaza del Ayuntamiento, tal y como se quiere hacer 23 años después. Aunque entonces fue al día siguiente, un lunes a las ocho y media de la tarde después del regreso desde la capital. Como se ve en las imágenes hubo miles de personas con sus banderas verdiblancas, pese a que el equipo había militado en la categoría de bronce y llevaba algunos años compitiendo con más pena que gloria... Con un descenso el de las escopetas del Eibar totalmente inesperado.


La plantilla saludó desde el balcón del Consistorio y agradeció a la afición montañesa su apoyo. Una bandera de España ocupaba la parte central de la balconada, pero no había bandera racinguista.


De frente, Gelucho, que fue uno de los protagonistas de la celebración. Junto al primer equipo del Racing también fue recibido en el Ayuntamiento el equipo juvenil de los verdiblancos que se había proclamado campeón de su grupo en la Liga Nacional.


La plaza tomada por la masa de hinchas verdiblancos ofrecía este aspecto impresionante desde el balcón del Ayuntamiento de la capital cántabra.


El alcalde de la ciudad, Manuel Huerta, que había estado también en Las Margaritas dedicó unas palabras a los jugadores. Graban sus declaraciones Pablo Navalón, vistiendo una camiseta de Cobi, la mascota de Barcelona 92, y Claudio Acebo.


Manuel Huerta entregó una placa conmemorativa a Emilio Bolado, presidente del Racing. Aunque el alcalde no había hecho demasiado caso al equipo en la Segunda División B, estuvo muy pendiente de la fase de ascenso y de la celebración del éxito. Justo detrás de la cabeza de Emilio Bolado se adivina la figura de un personaje nefasto para el Racing muchos años después... Francisco Pernía.


En la foto inferior se puede apreciar a un sonriente y jovencísimo Francisco Pernía, con el bigote todavía negro. Aunque siempre dijo no sabía nada de fútbol y que no le importaba demasiado ya en 1991 merodeaba en torno al Racing y se dejaba ver por las fiestas futboleras como consejero del Gobierno de Cantabria. En la imagen se le ve exultante.


23 años después la plaza del Ayuntamiento de Santander se volvió a llenar para la celebración de un ascenso a Segunda División con la plantilla comandada por Paco Fernández. En este campaña no ha habido nada que festejar... Incluso se especuló con la opción de cambiar la ubicación de la fiesta y realizar el evento en la plaza Pombo o en el propio estadio debido a unas relaciones con el alcalde actual un tanto tensas, que al final parece que se han encauzado. Si las próxima temporada se produce un nuevo ascenso a la categoría de plata habrán pasado 26 años de estas imágenes de alegría en la plaza del Ayuntamiento de la capital de Cantabria.

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