jueves, 9 de junio de 2016

Precedentes de la tragedia del campeón


De los 14 campeones de grupo que se quedaron sin ascenso directo a Segunda División desde que se instauró este sistema de competición solamente se han dado cuatro casos de equipos que vencieron su grupo y dijeron adiós a la temporada en la repesca a las primeras de cambio. El porcentaje es pequeño: 28,5%. Lo que es evidente es que caer en esa primera eliminatoria con el ascenso en la mano supone un mazazo moral para los conjuntos del que es complicado rehacerse. La opción de subir se queda muy cerca… Y conocer que la campaña se puede alargar con cuatro partidos más resulta durísimo y eso que tienen la ventaja del factor campo y la de enfrentarse a un cuarto clasificado o a un tercero en su defecto. Ayudas bastante considerables.

Los cuatro precedentes de lo que podría ocurrirle al Racing y al Real Madrid Castilla este fin de semana son los siguientes. En la primera edición de este modelo de competición cayó el Alcoyano, el equipo de la moral, que había sido primero en el Grupo III. Perdió el ascenso directo contra el Cartagena (Grupo II) y a las primeras de cambio en la repesca les dejó fuera el Alcorcón, que terminó ascendiendo a Segunda. Cayeron a domicilio 1-0 y aunque ganaron en casa, 2-1, dijeron adiós a la temporada.

En la temporada 2010/2011 el Alcoyano le hizo lo mismo que le había ocurrido a él la campaña anterior al Eibar. Los vascos habían ganado el Grupo II, pero no pudieron conseguir el ascenso directo ante el Sabadell. En la segunda ronda empataron a cero en Alcoy y a uno en Ipurúa. En la tercera eliminatoria el Alcoyano logró el ascenso ante el Lugo, que había sido campeón del Grupo I.


Al Atlético Baleares sufrió la tragedia del campeón destronado en la 2011/2012. Ganó el Grupo III, perdió con el Mirandés el ascenso directo y en la repesca quedó fuera ante el Lugo de Quique Setién, que ascendió a Segunda eliminando después al Cádiz en los penaltis. El partido de ida fue clave, perdieron 3-1 y ya en la isla no pasaron del empate sin goles. Los baleares, entrenados por el argentino Siviero, tenían una plantilla de lujo con el nigeriano Lawal, Jesús Perera, el exracinguista Antoñito o David Sánchez, el centrocampista formado en La Masía que milita ahora en el Cádiz.

El último caso de campeón fracasado lo protagonizó el Sestao de Ángel Viadero en la 2013/2014. El Albacete les privó del ascenso en una eliminatoria de campeones bastante loca: 3-3 en Las Llanas y 2-2 en tierras manchegas. En la repesca empataron a un tanto con el Nastic de Tarragona y en casa cayeron 1-2 contra los catalanes, que habían sido cuartos de su grupo. Luego el Llagostera les privó del ascenso.

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