sábado, 11 de junio de 2016

Un comentarista de 10

Espina con su nuevo uniforme de trabajo
Ahora es comentarista de televisión y reparte igual de bien el juego en los platós de televisión que en el centro del campo. Es capaz de dar pases en largo desde la cabina durante un partido o bajar al barro de una sala de prensa para hacer preguntas a puerta. Marcelo Espina distribuyó su talento en El Sardinero durante dos campañas, 71 partidos oficiales, cuatro goles y cuatro veces estrelló el esférico en los postes. Siempre me despertó la misma sensación al verle sobre el césped: “Lástima que no hubiese llegado cinco o seis años antes”. Tenía 32, aunque aparentaba un par de ellos más… Veía el juego como pocos, con esos dos años de adelanto. Ahora también lo analiza en la ESPN. Fue el primer futbolista en lucir el ‘10’ de la selección argentina después de Maradona. Casi nada. Y máximo goleador de un Clausura compartiendo galardón con un asesino de redes como Hernán Crespo. Tiene su mérito sin ser rápido y jugando tan lejos de la portería.
El capitán de la albiceleste entrevista ahora a otros capitanes y le pregunta al balón como Hamlet a la calavera. El Cabezón siempre se expresó bien, dejaba las cosas claras… Tan buen conversador como pasador.
Entrevistando a Mascherano
Hace unos días El Gráfico le dedicaba su 100x100. El excentrocampista respondía cien cuestiones a Diego Borinski. Merece la pena leerlo. Del centenar de preguntas ninguna se refiere a su paso por Santander, pero sí aparece de refilón en una de ellas. El periodista le pregunta por el peor entrenador que tuvo a lo largo de su carrera… Espina no se corta y contesta: “Ehhhh (risas)… igual no va a leer la nota. Andoni Goikoetxea, el español que fracturó a Maradona. Lo tuve en el Racing de Santander, y eso que jugué todos los partidos. Pero muy a la vasca, a la antigua, muy poco trabajo, todo pelotazo y que aguantara el ‘9’, jugar a la segunda pelota”. No está muy desencaminado en su opinión, el técnico vasco no pudo tener un paso más pobre por Santander. Limitado. No acabó la campaña y el club perdió la máxima categoría.

Con el '10' de la Albiceleste
De momento Espina ha aparcado su carrera como entrenador. Se ha llevado algún palo. Dirigió al Colo-Colo y al Plantense, dos de los clubes en los que fue ídolo en la cancha… Le queda el Racing, aunque aquí también tuvo sus detractores. Pocos mediocentros ha habido con su colocación y su manera de comprender el juego en Cantabria. Ningún otro capitán de Argentina llevó la manija de los racinguistas. Ahora lo mismo entrevista a Mascherano que saluda al chileno Arturo Vidal, al que entrenó en Chile. Espina dirigió también al modesto Acassuso en la campaña 2011/2012 en la Tercera División argentina… Sí, el club en el que jugó Facundo Pumpido, pero no llegaron a coincidir.
Con sus hijos en Santander
En el reportaje también aparece su padre, Cacho, con el que siempre daba gusto conversar en las instalaciones de La Albericia. Otra enciclopedia del fútbol. Sus dos hijos, que aparecen así de pequeñitos en este reportaje que realicé en Fondo Norte son ahora enormes. El mayor estudia periodismo deportivo. Su padre le podrá dar un máster. Marcelo Espina era un lujo en el centro del campo y lo es también para un periodismo profundo y de tiralíneas que se estila poco en España. Un caballero dentro y fuera del estadio.

Fran Díez

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