domingo, 28 de agosto de 2016

El bueno, el feo y el malo del Celta B - Racing


El bueno
Más de uno dudó del acierto del fichaje de Dani Aquino este verano. Que si no era un nueve nato, que si no tenía gol, que si podía descentrarse con facilidad, que si salía al caer al sol a chupar sangre azul, que si subía muchas fotos a Instagram y otros cuentos del lobo… Dos partidos, dos goles. No hay más historias para no dormir. Pero no deberíamos quedarnos solamente en eso, siendo vital el gol para un delantero. Además de marcar, Dani Aquino pone trabajo, esfuerzo, implicación en cada acción… Es tremenda la labor que desarrolla el atacante murciano en el césped, que además ha llegado a los dos encuentros con molestias físicas. Su remate de chilena en Barreiro fue una delicatessen, lástima que Néstor Díaz evitara su segundo gol.


El feo
Continúa la maldición de la camiseta negra con el nombre de todos los accionistas serigrafíado. Todas esas personas juntas sobre un trozo de tela acumulamos demasiado sufrimiento para lucirlo alegremente en un terreno de juego. El karma de las papardas vividas. La camiseta está gafada, aunque el delegado la combine con el pantalón verde para evitar la derrota total… Con la camiseta negra no se ganan ni los partidos amistosos. Como bien contaba Roberto González en el diario AS, Ángel Viadero realizó esta semana una especie de exorcismo en el vestuario y quemó una de estas prendas negras rociándola con alcohol para asombro de sus futbolistas. No sé si a este paso el club acabará contratando a un brujo con más poder…

El malo
No es el entrañable señor Wilson, el balón de vóley que se convertía en el mejor amigo de Tom Hanks en ‘Náufrago’ (2000), el Errejota no tiene ninguna gracia. Ni calidad. Antes de finalizar el partido en Barreiro hubo que sustituir el esférico completamente roto. Lamentable la Federación Española con estos tejemanejes y con decisiones muy difíciles de entender si nos ceñimos solamente al ámbito deportivo.

El Errejota fue una víctima de la guerra de Viadero. El técnico santanderino quiere soldados, futbolistas con intensidad y el cuchillo entre los dientes, que corran a la batalla a pecho descubierto. Los jugadores se están tomando las órdenes de su general al pie de la letra. El Racing suma ya dos cartulinas rojas en los dos primeros partidos. Una media peligrosa. En Barreiro le perdonaron otra expulsión a un Granero que juega desde la campaña pasada con las revoluciones muy altas. Con Llorca o Córcoles en la plantilla y esa intensidad extra no estaría de más reforzar la línea de atrás. Granero no se convertirá en un buen central nunca, aunque en el club crean en lo contrario. Otro detalle malo fue la sustitución de Óscar Fernández a la media hora… Le faltó esa intensidad que exige el entrenador, aunque es cierto que el extremo derecho siempre acaba apareciendo para crear las mejores ocasiones de ataque de este Racing… Lío a la vista.

Fran Díez

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