domingo, 21 de agosto de 2016

El bueno, el feo y el malo del Racing-Palencia


El bueno
No hay nada mejor que empezar ganando y dejar atrás esa maldición funesta de las 12 temporadas comenzando con el pie izquierdo. Los buenos principios, esperemos que no sean los del chiste del gitano. Las sensaciones del Racing que entrena Ángel Viadero fueron positivas aunque ante un rival como el Deportivo Palencia poco se puede evaluar. El conjunto castellano se presentó en El Sardinero luciendo una equipación digna del tren playero: camiseta a rayas horizontales moradas y negras con pantalón y medias amarillas… Una combinación veraniega imposible. Faltaban las chanclas. El exguardameta del Racing Alejandro García Torre recién llegado en coche desde Gijón bajó al vestuario para conocer a sus nuevos compañeros… ¡Y entrar en la convocatoria! Óscar de Paula había entrenado con su nuevo equipo cuatro días y en el banquillo tuvo a cuatro futbolistas de recambio en lugar de los siete que se permiten esta campaña. Así se las ponían a Fernando VII… y parece que también a Ángel Viadero y a su Racing. Este año tocaba romper ese gafe de la jornada inaugural sí o sí. Pese al rival más débil, al solitario gol de Aquino y al susto final que no puede faltar en ninguna película de miedo, la imagen que se dio fue ilusionante… Casi de goleada. Y hace mucha falta. Dinero e ilusión. Un poquito (o mucho) de ambos para empezar la campaña.

El feo
La smartcity, la ciudad inteligente de la que presume el alcade de Santander, es en realidad una urbe faltuca. Muy cortita. Limitada. Bordeline con el mar y su hermosa bahía. Su urbanismo no tiene ni pies ni cabeza, escaleras mecánicas estropeadas y turbo-rotondas a precio de oro por toda lógica. Llegar a estos Campos de Sport en estado de ruina grecorromana se convirtió en una odisea. La Semana Bolística en el Palacio de los Deportes, la Feria de las Naciones en el aparcamiento del estadio y el día de playa dejó toda la zona sin plazas para estacionar los vehículos y sumida en un caos circulatorio. Este problema se viene repitiendo una y otra vez… Y en varios puntos de la capital cántabra. Ni un aparcamiento disuasorio gratuito y en superficie, un sistema de transporte público incongruente, y carriles bicis sin principio ni final son las señales de identidad de la smartcity, que todavía tiene el cerebro de un bebé de un mes. Caravanas de coches y colas en las taquillas… Para muchos fue un estreno amargo de la campaña pese al triunfo de su equipo.


El malo
El malo de la película, tiene aspecto para ello, fue David Córcoles. El defensa alicantino ha sido una de las sensaciones de la pretemporada. El corcolismo es un virus contagioso. Tipo duro. Ha nacido una estrella comparable a Vinnie Jones, a nuestros Arzeno, Merino o Txema… A Tuto Sañudo no le meto en el mismo saco porque no le expulsaron casi nunca en competición oficial. Aquella con Hugo Sánchez y poco más, aunque repartió lo suyo. La leyenda de Córcoles escribió sobre piedra y con el pie su primera línea. El Errejota sobrevivió a zaguero, aunque también el balón se llevó algún susto. Una lástima su entrada brutal. No fue roja, fue asesinato. Hasta esa jugada fatídica el lateral derecho había estado bastante bien.

A un malo de verdad, no al gran Córcoles, se le tributó un cálido homenaje en El Sardinero. Lamentable que se tuviese que guardar un minuto de silencio en los Campos de Sport en memoria del expresidente de la FIFA, el brasileño Joao Havelange. La Federación española obligó al club a hacerlo. Por megafonía se dijo que había muerto de “una extraña enfermedad”. Tuvo su gracia. Dejó este mundo a los 100 años, no hay nada más extraño que morir de viejo con la vida de mafioso que vivió. Havelange murió podrido de dinero después de haber sido el mayor impulsor de la mafia federativa y haber puesto en marcha la máquina del fútbol-negocio más corrupta de la historia. Su familia sigue implicada en todos los escándalos posibles, también en los de las obras de los Juegos de Río. El Sardinero se puso en pie y aplaudió al final de su minuto de silencio… Tremendo. Luego La Gradona cantó gritos en contra de Tebas, un santo varón comparado con Havelange, y mostró una pancarta que rezaba: “El Palencia es de sus socios”. De sus 130 socios, que no podrían salir a competir en 2ªB. Ese club refundado no se ha ganado el cariño de la ciudad castellana ni de lejos… Y con el camino que lleva lo tendrá complicado. El Palencia es del viento, que diría Zapatero, y el viento se lo lleva todo, hasta los inversores caídos del cielo.

Fran Díez

1 comentario:

  1. Menudo mítin en la parte de "El Feo".
    #Smartmitin.

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