domingo, 4 de septiembre de 2016

El ogro es el Racing


El Pontevedra de Luisito no fue el ogro esperado ni el equipo jugón de la campaña pasada que bailó al Racing en casa. Los gallegos ni asustaron y mostraron tener mejor corazón que Sherk. Un equipo santanderino muy serio no sufrió para derrotar a los gallegos 2-0 y se quedó en el tintero el tercero. El conjunto entrenado por Ángel Viadero dominó la contienda de principio a fin con cierta solvencia.

Salió el equipo montañés dispuesto a comerse al rival. Ya en el arranque un buen pase de Dani Aquino a César Díaz generó la primera ocasión de peligro. El manchego, que ocupó el puesto de Óscar Fernández en la banda derecha, no pudo encontrar hueco para su disparo. En el rebote Aquino chutó alto. Los racinguistas arrinconaban a los gallegos desde el principio.

El Racing tiene pólvora arriba y no perdona. Un error defensivo del Pontevedra en el minuto 8 sentenció la contienda. El central Portela no acertó a despejar un balón largo que no controló Aquino y el esférico le cayó regalado a Coulibaly. El francosenegalés ni se acomodó la pelota y de un derechazo de primeras empaló el balón en la escuadra sin que Edu pudiera evitarlo. Limpió de telarañas la portería. Era el primer tanto de un Racing arrollador al que no le tosía el rival.

El Pontevedra no acertaba a respirar. Un disparo en el 18 del ex nojeño Abel muy centrado lo atrapó Iván Crespo sin problemas. El Racing tenía más chispa en su ataque. Una buena combinación de Héber con Aquino originó un saque de esquina, que terminó siendo doble. A Luisito no le gustaba nada lo que veía y a la media hora cambió a un central, Portela (que había fallado en el gol y en otra jugada) y dio entrada a otro delantero, Mateu. El entrenador de Teo movió hombres y esquemas tácticos desesperado hasta recuperar el centro del campo. El Pontevedra abandonó su idea inicial y pasó al 4-4-2. Los gallegos empezaron a ganar la parcela ancha y a crear juego. El primer susto llegó en el minuto 37 en un pase de Javi Bonilla que se paseó por el área cántabra ante una defensa del Racing adormilada… La zaga sigue siendo la línea más débil del conjunto cántabro. Igual de bronca que lenta. También se notó la ausencia de Álvaro Peña en la medular.

Dos minutos después, pero desde la otra banda, un centro terminó en saque de esquina en contra de los cántabros. Tuvo que tocar lo justo Crespo para que no se colara dentro de su portería. Eran los peores minutos de los locales. Luisito había puesto escudero a Kevin Presa en el centro del campo y empezaba a dominar el Pontevedra. En la última acción del primer tiempo Íker Alegre se rompió solo en el área corriendo a por un balón. Córcoles era el hombre más cercano, quizá le fulminó con su mirada láser.


La segunda mitad fue más igualada, pero estuvo condicionada por el segundo gol del Racing a los cinco minutos de arrancar. Héber Pena se fue muy bien de su marcador, Bonilla, y dentro del área entre el lateral y David Añón, que llegaba desde atrás, le derribaron… O se cayó. Ya no había opciones para el Pontevedra. Dani Aquino transformó la pena máxima. El murciano ha marcado en las tres primeras jornadas. Justo antes del penalti había tenido una buena ocasión el Pontevedra en los pies de Mario Marco, que se sacó un disparo sin ángulo que repelió el arquero cántabro. Ya no pudieron agarrarse al partido.



Con el 2-0 el partido se volvió loco. Como dos boxeadores desesperados el Racing y el Pontevedra se dedicaron a intercambiar golpes para hacerse daño.

Coulibaly no pudo controlar un pase largo y tocó lo justo para que el balón saliese raso y centrado a las manos del portero visitante. La contestación gallega fue un disparo de Añón que hizo intervenir a Iván con un paradón abajo. Aquino cabeceó un centro medido de Julen Castañeda que terminó en saque de esquina gracias a una gran intervención del portero del Pontevedra. En otro contragolpe, Coulibaly no eligió la opción adecuada y el balón no llegó a ninguno de los compañeros que le acompañaban. En el toma y daca, el “sargento” Bonilla probó a disparar con el rifle de larga distancia. Iván Crespo estuvo hábil para desviar la pelota a córner. Fueron momentos de ocasiones, quizá no de buen juego. El partido se fue muriendo con los cambios, pero estuvo más cerca el tercero del Racing que el estreno de los gallegos. Los tres sustitutos Óscar, Caye Quintana y Laro tuvieron su ocasión, pero no cayó otro gol al cesto. Al onubense le hicieron un penalti menos dudoso que el de Héber y el hijo de Setién dejó un par de detalles técnicos espectaculares. Los racinguistas abandonaban el estadio satisfechos.

Fran Díez


Racing 2: Iván Crespo, Córcoles, Julen Castañeda , Samuel, Mikel Santamaría, Borja Granero, César Díaz (Óscar Fernández, min. 72), Sergio Ruiz, Coulibaly (Caye Quintana, min. 67), Héber (Laro, min. 80) y Dani Aquino.

Pontevedra 0: Edu, Miguel, Javi Bonilla, Jacobo Trigo, Portela (Mateo, min. 28), Kevin Presa, Íker Alegre (Álex González, min. 45), Álex, Mario Barco, Abel Suárez y David Añón (Jacobo, min. 65).

Goles: 1-0, min. 8: Coulibaly. 2-0, min. 50: Dani Aquino, de penalti cometido sobre Héber Pena.

Árbitro: Gómez Landazábal (Comité Vasco). Amonestó al racinguista Samuel Llorca y a los visitantes Abel Suárez, Mario Barco y Portela.

Incidencias: 6.252 espectadores. Antes del partido se realizó un homenaje a la jugadora de baloncesto Laura Nichols en el antepalco del estadio.

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