sábado, 24 de septiembre de 2016

Roberto Aguirre, el rey del empate


Pocos pueden presumir de tener un récord mundial en un deporte tan global como el fútbol, pero el entrenador del Lealtad, Roberto Aguirre lo luce en su currículum. El técnico asturiano ha regresado a su tierra después de 13 temporadas entrenando fuera. Con el Pájara Playas canario logró tres permanencias en 2ªB, luego pasó por el Lorca, Pontevedra, Zamora y Mensajero. Doce más uno entrenando en la categoría de bronce del fútbol español.

Roberto Aguirre es un entrenador que destaca por preparar muy bien a sus equipos en el aspecto defensivo. Son conjuntos ordenados y aguerridos. Un muro defensivo. Una roca. De ahí vino su récord mundial. Lo logró entrenando al Zamora en la temporada 2012/2013: diez empates consecutivos. El récord lo comparten con el Racing de Avellaneda de 1990, que encadenó también diez encuentros en tablas. “Es algo complicado de hacer. Increíble. Y precisamente el partido siguiente, con el que podíamos tener el récord en solitario, va y ganamos en casa al San Sebastián de los Reyes. Esa temporada empatamos 22 encuentros, estábamos ya un poco cansados de tanto empate y en partidos igualados casi tirábamos a arriesgar, o ganamos o perdemos, pero nada de sumar otro empate”, recuerda el entrenador.

El once del Zamora que logró el décimo empate ante
el Fuenlabrada igualando el récord del Racing de Avellaneda.

Aquella temporada con la escuadra zamorana fue histórica. En Zamora no se ganaba ni en una hora ni en semanas ni meses. “Fueron 22 empates, y solamente perdimos siete partidos, los que menos después de los equipos más fuertes de la categoría, el Oviedo y el Tenerife. Sin embargo tanto empate nos llevó a jugar la promoción y aquella campaña coincidía que era a dos eliminatorias por un lío anterior con el Alcoyano. De los cuatro clubes que la disputaban solamente se salvaba uno. Ya a la promoción llegamos marcando un gol de falta directa en el minuto 93 en Mieres. Luego eliminamos al Villanovense en la prórroga en la primera eliminatoria y al Constancia, 0-1 en Mallorca y… un empate a uno en Zamora”, rememora. Fue una temporada épica. “Además estuvimos cinco meses sin cobrar por lo que fue una experiencia de esas que nunca se olvidan y con un buen final de aquella permanencia tan sufrida”, narra.

Con esos antecedentes y con el rey del empate enfrente, no sería de extrañar que el Lealtad-Racing terminase en tablas. “Sumar un punto contra el Racing a nosotros no nos sabría mal, pero estamos con ese punto de ambición y de empuje por haber empezado bien el campeonato e intentaremos ir a por la victoria, pero es cierto que el Racing es un gran equipo y un empate no estaría mal”, reflexiona Aguirre.

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