jueves, 20 de octubre de 2016

Cuando Zapatero visitó El Toralín


“La Tierra no pertenece a nadie, salvo al viento", aseguró nuestro Bob Dylan de la política española en una cumbre sobre el clima en Copenhague. Se podría decir lo mismo del ascenso, pertenece al viento… Del Norte, apostillaría Nando Agüeros sin mariachis subterráneos haciendo los coros. José Luis Rodríguez Zapatero molaba, aunque lejos del Gobierno. Lo más lejos posible. Lejos de la Tierra Media. Flotando en plan Gravity. Lo de antes siempre molaba más. Los ochenta, los setenta, la prehistoria, Altamira, los dinosaurios y el meteorito.

Zapatero pertenece a la Deportiva Ponferradina tanto o más que al viento. Fue en 2007 cuando acudió al palco de El Toralín escoltado nada menos que por Pep Guardiola y una nube de fotógrafos. Lo de antes sí que molaba. Este país molaba mucho, sobre todo si eres sueco o de algún país civilizado sin sol. Al otro lado de Zapatero se sentaba José Fernández Nieto, que todavía preside el club berciano. Es también directivo de la Federación Española de fútbol, como lo fue Francisco Pernía. La cueva federativa de los 40… directivos.


La máxima autoridad de la Sociedad Deportiva Ponferradina cotizó un par de años en la Seguridad Social trabajado como picador de carbón, suponemos que sin corbata ni traje. Entre 2008 y 2009. Un año después de aquella escena del palco de El Toralín.

Cotizar en el régimen especial de la minería permite prejubilarse antes de los 50 años con cargo al presupuesto del Ministerio de Industria, que destinó solo en 2015 un total de 271 millones de euros a estas prejubilaciones del carbón. Todavía aseguran no haber detectado irregularidades. Claro que de ministro estaba José Manuel Panama Papers Soria. Los Reyes Magos les dejarán carbón. Mucho carbón. Lo de antes molaba tanto como lo de ahora. Nieto figuraba en ese tiempo como directivo o apoderado de más de una veintena de empresas, pero se supone que entre 2008 y 2009 había trabajado en la mina en el puesto más duro. Y no en su mina sino en otra de la competencia. Hilarante. Su empresa, Carbones Arlanza, recibió en 2014 una subvención del Ministerio de Industria de 604.239 euros, el doble que el año anterior. Entre bomberos no se pisan la manguera y entre mineros cotizan aquí o allá. Muchos pueden intuir que las empresas del sector daban de alta a directivos, oficinistas y camioneros como si fueran mineros de interior, lo que les permite prejubilarse mucho antes, incluso con 42 años, y hacerlo con cargo al Ministerio de Industria. Sospechas.

El presidente de la Ponferradina lo negó todo, claro. El PSOE de León pidió una investigación al Ministerio de Industria para esclarecer el presunto fraude cometido por empresarios mineros en las cotizaciones del carbón. En este país, la corrupción está en el viento o en la mina. No se ha vuelto a saber nada desde febrero de 2015.

En El País, el diario que destapó el escándalo, una fuente anónima explicaba que "es frecuente que para no llamar la atención un empresario se dé de alta en otra empresa del carbón. Entre ellos se hacen favores". Fernández Nieto tenía otra versión diferente y explicó que durante unos pocos meses cotizó dentro del régimen especial de la minería con la catalogación de picador (lo que ya le permitiría una prejubilación antes de los 50 años) puntualizando que lo hizo "por necesidades de la mina, ya que era uno de los negocios que gestionaba y para poder estar cubierto de cualquier contingencia a la hora de bajar al interior". Todavía no está prejubilado ni tiene intención, al menos de momento y menos con este escándalo, de hacerlo. Nieto sigue tirando de pico y pala en el fútbol. Ahora extrae bronce, pero quiere volver a sacar plata. El dirigente cumple su duodécima campaña en el cargo y se sentará el domingo junto al abogado Manolo Higuera, presidente del Racing, en el palco de El Toralín.

Pero volvamos a ZP. ¿Qué diablos hacía el presidente del Gobierno presenciando un Ponferradina-Ciudad de Murcia de Segunda División con la bufanda blanquiazul al cuello? Cuando la escuadra berciana logró el ascenso a Segunda División, el socialista leonés prometió acudir a presenciar un partido… Y ya sabemos todos que los políticos cumplen siempre su palabra. Además había elecciones municipales. Un detalle sin importancia.

El esperpento mayor fue la presencia de Pep Guardiola siguiendo los pasos del político. El entrenador catalán participaba en la grabación de un documental producido por Mediapro a la mayor gloria de Zapatero. Por aquel entonces, el presidente todavía soñaba con ganar el Nobel de la Paz. Afortunadamente, el hoy técnico del Manchester City ha seguido en el fútbol y no haciendo de periodista-actor en una parodia de hagiografía que nunca vio la luz, aunque estuvieron grabando tres años.

Todo era de risa. Más de un centenar de medios acreditados, entre ellos un reportero de ‘Caiga Quien Caiga’, Gonzo. La fiesta padre. El presi se llevó la bufanda de la Ponferradina a la Moncloa. La leyenda negra dice que gobernaba con ella puesta y que fue como el anillo de Saurón. La prenda le fue consumiendo por dentro hasta hacerle malvado e inspirarle recortes y medidas horribles tras una primera legislatura con aspectos positivos.

A su llegada al estadio Zapatero fue recibido con aplausos, aunque también escuchó algunos pitidos cuando se ubicó en el palco. El presidente bajó a los vestuarios a saludar a los jugadores de los dos equipos al final del choque. "Han puesto todas la ganas", comentó sabio a los medios. Cappa, cuidado que va Zapatero. Se dijo que el político había traído suerte a la Deportiva porque ganó al Ciudad de Murcia 1-0 con un gol de un centrocampista argentino olvidado al que se le llevó el viento, Juan Pablo Raponi. Zapatero no dio tanta fortuna al club berciano, la política española es cortoplacista… Fue una suerte efímera. La Deportiva Ponferradina descendió a Segunda B. A ZP siempre le atribuyeron cierta fama de gafe.

Fran Díez

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