sábado, 5 de noviembre de 2016

Un estadio menos peligroso


El estadio del Racing es ya un poco menos peligroso para los viandantes y aficionados que se acerquen al recinto o paseen por sus proximidades. Las obras de acondicionamiento avanzan a ritmo lento y los resultados no se aprecian demasiado todavía, aunque parte de la fachada ha cambiado un poco de color con la limpieza y parece que hasta brilla. La mayoría del trabajo ha consistido en raspar los trozos de hormigón en los que había riesgo de desprendimiento. Ahora la armadura de la estructura está más a la vista. Esa estructura de hormigón era lo más peligroso.


Actualmente trabajan varias plataformas elevadoras en el estadio y están instaladas unas cabinas de obra en la esquina noroeste, junto al local de la Asociación de Peñas del Racing. Poco a poco la actuación va ganando peso y velocidad. Allí está situado también un contenedor para recoger los escombros.


Esta obra, que se centra solamente en las ménsulas de hormigón que sustentan la estructura de la cubierta y el recubrimiento de las chapas metálicas, fue contratada por un procedimiento de emergencia por el Ayuntamiento de Santander y tienen un coste inicial de 143.000 euros.


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