domingo, 27 de noviembre de 2016

Un francotirador de Murcia


Los francotiradores son letales en las guerras y el Racing tuvo uno apostado en su delantera en el estadio Hermanos Antuña de Mieres. Matan, hieren y hacen un daño psicológico al rival impresionante sin que se les vea, de manera inesperada. Dani Aquino apuntó por su mira telescópica y apretó dos veces el gatillo. Pum, pum. Los dos goles del murciano inclinaron la balanza a favor de los cántabros en un choque muy igualado. Demasiado. Fue el factor decisivo. El conjunto de Ángel Viadero está espeso, estático, previsible, fallón… Ha perdido el mojo de Austin Powers. Pero tiene a Dani Aquino. Fue lo único que tuvo en Mieres.
A los problemas para hilvanar juego hay que añadir otros factores como el césped artificial, las bajas o un rival que salió a morder, con una intensidad que no tuvo el Racing. Y eso que al Caudal le faltaban elementos más importantes en su esquema que a los visitantes. Sin Braulio, Annunziata y el portero Bussmann el equipo de Iván Ania desciende un escalón o dos. Con todo, el marcador electrónico lo tiene el Caudal, pero no el Racing reflejó un 2-3 que no evidencia el pobre juego que se vio en la localidad minera.

Antes del primer minuto, en una falta lateral, Alberto remató el balón de cabeza alto en una gran ocasión. Parecía que la mira del rifle racinguista seguía siendo de feria, pero fue todo lo contrario. La jornada acabaría con tres goles más en el casillero de la escuadra cántabra. La segunda vez en lo que va de campaña que se consiguen tres tantos, la otra fue en Tajonar. Se tuvo la efectividad demandada en jornadas precedentes.
El Caudal empezó a tirar de pico y pala en el centro del campo casi desde el principio. Unas veces daba con el pico y otras con la pala. Bontempo entró en esa guerra, pero no salió bien parado. El argentino ha perdido la buena onda.
A los 21 minutos llegó el primer gol de los locales por la banda izquierda del Racing. No estuvo nada contundente ni afortunada la defensa racinguista en conjunto. A veces parece increíble que sea la zaga menos goleada del grupo, al menos hasta la fecha. Ahora Racing y Cultural han encajado los mismos goles: nueve. Jaime habilitó a Roni, que tocó lo justo para dejar a Quero delante de Iván Crespo. El veterano futbolista asturiano definió bien ante el arquero cántabro. El Racing caía en una mina profunda de miedo con el 1-0. No se jugaba a nada y los asturianos tenían comida la moral a los montañeses, a base de golpes con la permisividad del árbitro… Ocurrió lo mismo que en El Toralín. Al Racing le falta raza en los combates cuerpo a cuerpo.



Y en una acción aislada, a priori intranscendente, llegó la igualada. Dani Aquino clavó en la escuadra rival un libre directo. 1-1 en el minuto 35. Tres minutos después Heber Pena se plantaba solo delante de Chechu y le superaba con maestría. 1-2. El Racing le daba la vuelta al calcetín casi por sorpresa. Todavía había más. En el 41 Aquino volvía a superar la barrera en una falta directa y batía de nuevo a Chechu. El habitual portero suplente del Caudal no estuvo fino en ninguno de los tres tantos. Fueron apenas ocho o diez minutos de efectividad racinguista en un encuentro totalmente gris de la escuadra que entrena Ángel Viadero. Para eso está Dani Aquino, por supuesto.
En el comienzo de la segunda parte hubo una agresión de Richard a Álvaro Peña. Le dio un manotazo sin venir a cuento en el centro del campo… Era roja directa, pero el árbitro, tan protestado por los locales, solamente le mostró la cartulina amarilla. En el minuto 52 la tuvo Coulibaly, pero su disparo lo despejó Chechu. El guardameta local se redimió un poco en la segunda mitad.
Lo que debía ser un trayecto cómodo hasta el minuto 90 se complicó en exceso. En el minuto 57 el gallego Iglesas Villanueva señaló una pena máxima por falta de Botempo, que no era, en contra del Racing. Es cierto que minutos antes había habido una posible mano dentro del área de los cántabros que no pitó, pero más determinante que el colegiado fue Dani Aquino. El árbitro tuvo una mala tarde.
Óscar Pérez fue el encargado de transformar el penalti en gol. Precisamente él, uno de los futbolistas más odiados por la afición racinguista. El asturiano posó el balón en el círculo central con rabia… La grada le dedicó un simpático: “Óscar ponte peluca”.
Pese a ese inquietante 2-3 no ocurrió nada de nada. El encuentro se durmió en faltas y fallos. Ya en el minuto 82 Chechu realizó una doble parada, primero a un sensacional disparo de Cobo desde la frontal y después a Aquino en el rechace. En la recta final del choque los asturianos sufrieron dos expulsiones… Es lo que tiene jugar al 120% de intensidad. El Racing, gracias a Dani Aquino, solventó una salida complicada.

Fran Díez

Caudal, 2: Chechu, Pelayo, Noel, Cristian, Colo, Óscar Pérez, Jaime, Richard (Ernesto, min. 55), Roni (Saavedra, min. 85), Javi Sánchez y Quero (Iván Fernández, min. 65).

Racing, 3: Iván Crespo, Córcoles, Bontempo (Gándara, min. 61), Samuel Llorca, Mikel Santamaría, Alberto, Coulibaly, Álvaro Peña, Caye Quintana (Javi Cobo, min. 78), Heber (Israel Puerto, min. 88) y Dani Aquino.

Goles: 1-0, min. 20: Quero. 1-1, min. 35: Dani Aquino. 1-2, min. 39: Heber. 1-3, min. 42: Dani Aquino. 2-3, min. 58: Óscar Pérez, de penalti.

Árbitro: Iglesias Villanueva (Comité gallego). Mal. Amonestó a los locales Cristian (en dos ocasiones), Richard y Javi Sánchez. Mostró roja directa a Noel. Por parte visitante, amonestó a Dani Aquino y Alberto. También expulsó al segundo entrenador del Caudal.

Incidencias: Campo Hermanos Antuña. Césped artificial. Unos 2.000 espectadores, con algo más de 700 seguidores cántabros. Escasa luz artificial y tarde-noche muy fría.

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