domingo, 15 de enero de 2017

El bueno, feo y malo del Racing-Celta B



El bueno
El mejor jugador del partido fue Mikel Santamaría, que no estuvo. Parece increíble que terminemos echando de menos al Beckenbauer de Navarra. Los dos centrales que alineó Ángel Viadero, Samuel Llorca e Israel Puerto, sufrieron escarnio público ante dos delanteros que han llegado a debutar ya en Primera: Borja Iglesias e Hicham. Ambos estuvieron magníficos justo lo contrario que toda la zaga racinguista. El técnico también aseguró que los centrocampistas no habían ayudado demasiado a la línea defensiva… Resulta irónico que el conjunto menos goleado del Grupo I sea tan frágil atrás, pero lo es. Es cristal de Bohemia, aunque esté el pobre Iván Crespo detrás recogiendo copas para que no estallen en mil pedazos en el suelo. Quedó en el aire la sensación de que el Celta B ahora mismo tiene mejor plantilla que el Racing, y es posible que sea así, pero lo cierto es que tiene también un punto menos en la clasificación. Esto es una carrera de fondo, no un partido horrendo.


El feo
Detallamos aquí curiosidades del partido y hubo un Expediente Paraguas bastante desagradable y llamativo antes y después del partido. No llovió mucho en Santander por la tarde, pese al temporal anunciando. La ola de frío polar la trajo el gol de Borja Iglesias. Ante un día tan desapacible fueron multitud los aficionados que se presentaron en los Campos de Sport con paraguas… En las puertas se encontraron con la incómoda sorpresa de que no se podía acceder dentro con ellos. En Segunda o Primera es la norma habitual por razones de seguridad, pero no en esta categoría de bronce bastante más flexible en estas cuestiones. Tampoco permitían entrar con los paraguas plegables cuando lo habitual es retener solamente los que tienen punta metálica. En otras ocasiones sí que se había podido entrar con ellos y eso generó el problema. Los encargados de seguridad se los quitaban en la puerta a los aficionados de Preferencia y Tribuna Norte y les daban un ticket para recogerlos luego en la puerta 13. Rápidamente se montó una montonera en los accesos y un lío considerable por las protestas. Cuando terminó el partido el incidente fue a mayores. Los paraguas habían terminado tirados por el suelo todos mezclados en una esquina con la consiguiente molestia para recogerlos y alguno perdido en el caos. A lo que hay que sumar el cabrero por la derrota del Racing... En la puerta 13 una persona de seguridad y un seguidor racinguista se engancharon en una discusión muy tensa. El encargado de la puerta amenazó al señor mayor con “pegarle fuera” y hasta tuvo que intervenir la policía. No estaba el día para paraguas.

El malo
Los cambios llegaron tarde, mal y ni siquiera se completaron. Con el equipo perdiendo y mostrando sensación de impotencia ante un rival superior lo lógico es arriesgar, no dejar un cartucho sin gastar… ¿Qué solamente tienes a Somavilla en el banquillo? Pues igual hay que tomar una decisión valiente. Cambiar algo: jugadores, sistema… Ángel Viadero realizó dos sustituciones y el técnico santanderino se llevó una pitada de escándalo cuando ejecutó el primero. Retiró del terreno de juego al que estaba siendo el mejor jugador del equipo, Sergio Ruiz, para dar entrada a Javi Cobo. No vio el partido como el resto de los aficionados que poblaban las gradas. Algo que no es habitual en Viadero. Quizá una opción más lógica hubiese sido dar entrada al torrelaveguense por Caye Quintana y adelantar a Dani Aquino para tratar de ganar un centro del campo perdido desde el inicio. Y si quería cambiar a un mediocentro el bilbaíno Álvaro Peña había hecho más deméritos que el astillerense. Es cierto que Sergio Ruiz acababa de cometer un fallo grave perdiendo un balón dentro del área, pero también estaba siendo el mejor del equipo. Pero claro, todo esto es fútbol ficción. El Viadero entrenador se llevó su primera pitada en El Sardinero. Trago amargo. Caye Quintana se llevó una más… Mal asunto para el onubense.

Fran Díez

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