jueves, 12 de enero de 2017

El fichaje del Celta B


Dani Molina era una de las piezas más codiciadas del mercado de Segunda División B. Con un Recreativo de Huelva agonizante el joven internacional de 20 años era pretendido por casi todos los filiales importantes. Con los onubenses jugó 14 partidos en Segunda y era un titular indiscutible esta campaña. El mediocentro tiene mucha proyección y un Recre en descenso y apurado en lo económico le convertían en una presa fácil. Ya lo intentaron en verano. Villareal y Celta fueron los que más pujaron por él, pero el andaluz se ha decantando por los gallegos.

No ha trascendido oficialmente la cantidad del traspaso, pero la cifra que ha pagado el Celta por el centrocampista según los medios onubenses es de unos 50.000 euros, además de otras variables sujetas a objetivos, como otros 30.000 euros por su debut con el primer equipo vigués. Además, los andaluces se reservan un porcentaje del 20% de un futuro traspaso. Molina no llegará a tiempo para estrenarse en El Sardinero.

Los gallegos han pagado por Molina bastante  más dinero del que dispone el Racing para fichar a un delantero y a un mediocentro defensivo, aunque esa segunda incorporación todavía está en el aire. Lo prioritario es un ‘9’ y parece que no quedará para nada más. Reforzar el centro del campo dependerá de la salida de Coulibaly. Esto da una idea del poco capital disponible que poseen los cántabros –a lo que cobre el fichaje hay que sumar siempre la seguridad social del sueldo– y las cifras en las que se mueve un equipo de Primera como el Celta. Para los gallegos reforzar su filial con una joven promesa internacional a ese precio es calderilla, sin embargo para los racinguistas fichar a un atacante goleador sin dinero es tarea ardua. El sueldo mínimo en Segunda División se eleva por encima de los 70.000 euros y los buenos atacantes no suelen percibir el mínimo ni mucho menos.

El conjunto celeste ha pescando buenos jugadores de otros filiales como método para ascender, sobre todo en La Masía del Barcelona. Tienen en la plantilla filial con muchas jóvenes promesas de las que puede salir alguna veta de oro a corto plazo. Son jugadores que ya saben lo que es rendir al máximo nivel en Segunda B. Mera, del Sporting B, Khaloua y Adri Castellano (Almería B), Juan Hernández (Getafe B) o Rober Costa y Ros (Barcelona B). También han fichado a jugadores como Agus Medina, que ya había jugado ya en Segunda con el Sabadell. Han sido en total nueve fichajes de calidad. Además de mantener al “veterano” Borja Iglesias. Con 23 años no puede subir al primer equipo, pero es la pieza clave de un posible ascenso a la categoría de plata que reportaría muchos millones de euros al Celta. El luso-brasileño Gustavo Ledes, también formado en la cantera del Barça, con 24 años es el futbolista más veterano de la escuadra que dirige el ex técnico racinguista Alejandro Menéndez. También tiene 24 años el portero Néstor. En el filial olívico la mayoría de los jugadores suman ya muchísimos partidos en 2ªB y experiencia sobrada en la categoría o incluso en Segunda. Es un filial “mentiroso”. Tienen calidad, juventud, pero no es una plantilla bisoña ni mucho menos. Pueden dar guerra hasta el final a clubes como la Cultural y el Racing.

En este mercado invernal los celtiñas se han desprendido a Luis Rioja, que ha ido al Marbella, y de Sergio de Paz, cedido al Racing de Ferrol. También se ha dado la baja a Varo Fernández. Ninguno de los dos últimos había debutado esta temporada.

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