martes, 17 de enero de 2017

El final del caso Racing


Era un final de la película esperado. Berlanga estrenó Todos a la cárcel en 1993, pero en este país es complicado que alguien de las altas esferas termine en prisión salvo que sea de visita o inaugurar la instalación. El llamado caso Racing ha sido uno de los juicios más mediáticos de la última década en Cantabria, pero ha terminado en nada. Nadie es culpable de nada, que no es lo mismo que la inocencia. El asunto tenía ingredientes de best-seller: millones de euros, un club de fútbol, consejeros del Gobierno, empresas públicas, abogados estrella...



El caso se inició en octubre de 2013 con una denuncia del Partido Popular, entonces en el poder y tras una comisión parlamentaria con momentos sublimes que retrataron a más de uno. El empresario Jacobo Montalvo, antiguo máximo accionista del club santanderino, dejó a todos con la boca abierta cuando declaró en el Parlamento que Ángel Agudo le había dicho: "Si no entráis en el Racing os vais a quedar sin el Ecoparque del Besaya". El Ecoparque era una de la adjudicaciones más golosas del Ejecutivo para las empresas constructoras en aquellos años.

El Partido Regionalista de Cantabria y el Partido Socialista tacharon rápidamente el proceso de juicio político. Todo era una persecución. Algo de eso también tenía.

Los populares trataban de esclarecer la venta del Racing al supuesto empresario Alí Syed dos años antes, en enero de 2011. La jueza Paz Hidalgo entendía que pudo haber malversación y fraude a empresa pública y que se habían dilapidado más de seis millones de euros en esa compra-venta como poco y sin contar otras partidas. En total se estimó un daño patrimonial a las arcas públicas de 43,9 millones de euros, contando los 22 de la subvención de 2005, que sirvieron para levantar los famosos créditos participativos que tenía Santiago Díaz y que de alguna manera eran la deuda histórica que arrastra la entidad desde que se convirtió en Sociedad Anónima Deportivo. El cuento de nunca acabar.

Para Ángel Agudo, presidente del partido socialista en la región, y para Francisco Javier López Marcano, hombre fuerte de los regionalistas, se pedían penas de ocho años de cárcel. También para Luis Egusguiza, responsable de varias empresas públicas, para el asesor jurídico Emilio Garayar y para el ex propietario del Racing: el empresario Jabobo Montalvo. El antiguo dueño del club quedó hoy también limpio como una patena pese a que no había ni apelado. Paz Hidalgo observaba hasta diez hechos presuntamente delictivos.

En enero de 2015 la magistrada amplió la investigación a la subveción de 22 millones de euros concedida por el Gobierno regional al Racing en 2005. Hoy todo ha quedado sobreseído salvo esta cuestión, que la jueza sacó como una pieza aparte de la causa principal. Ahora recaerá sobre un juzgado ordinario, pero con los visos claros de ser también sobreseída. Se desarrollará alguna prueba testifical y documental para quedar todo en nada. Postureo de tribunales.

Han sido muchos años de recursos, apelaciones y polémicas, como el cese del abogado Javier Noriega contratado por el Partido Popular para investigar la causa, que retrasaron el proceso durante años, hoy se ha dado carpetazo final al asunto de manera parcial pero en realidad definitiva. Fue un decisión política y ese tipo de cuestiones no conllevan ninguna responsabilidad penal... Ha ocurrido con el caso Racing o con los de GFB o Néstor Martin. Se hizo mal. Se equivocaron y los errores políticos son eso, fallos que deben castigar los votantes pero en ellos casi nunca delitos los jueces advierten un delito...

Ángel Agudo destacaba hoy que "no se arrepentía de tomar decisiones, acertadas o no, pero que se salvó a un activo de la región como es el Racing, que estaba a punto de desaparecer". Marcano aseguró haber tenido siempre "una tranquilidad de conciencia absoluta". Al regionalista todo le cayó de refilón al estar al frente de Cantur y tener que firmar aquella venta sin garantía ninguna. Una simple búsqueda en Google ya advertía antes de firmar aquellos contratos en 2011 de que Alí Syed era buscando en varios países por estafa. Pese a todo, las garantías que le exigieron eran a todas luces insuficientes o efectivas.

1 comentario:

  1. Hombre, eso de que es difícil que alguien de las altas esferas sea condenado en este país... Véanse los casos de Valencia y Madrid. Si los magistrados de la Audiencia lo han decidido así, será por algo. Me costaría muchísimo imaginar que se hayan sentido presionados de alguna manera para emitir su dictamen. Y recordemos que la acusación parte de una formación política.

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