lunes, 6 de febrero de 2017

Bueno, feo y malo de El Plantío


El bueno
Tres victorias a domicilio consecutivas y las tres por la mínima, 0-1, con un gol de un fichaje de invierno: Santi Jara, Carlos Álvarez y Abdón Pratrs. Los nuevos marcan diferencias —aunque sean tan cortas y eso es importante. El juego colectivo todavía ofrece algunas dudas, pero el equipo resulta solvente y ha ganado en pegada y variantes... El margen de mejora de este Racing es amplio y los mimbres dan para tejer una cesta vencedora. Toca semana de optimismo y de venirse arriba si se gana al Lealtad en los Campos de Sport de El Sardinero el domingo a partir de las cinco.





El feo
La morcilla burgalesa sabe todavía mejor con la victoria racinguista. El mejor producto elaborado con sangre de 'Viacerdo'. Así denominaba una pancarta a Ángel Viadero añadiendo además el apellido de 'Judas'. A cada chon, como decimos en Cantabria, le llega su San Martín y la respuesta del técnico santanderino fue igual de fría y elegante que una venganza. Ni una mala palabra, ni un mal gesto. Viadero no dio importancia a ese recibimiento hostil e insistió en que guarda mucho cariño de su paso por la ciudad castellana, donde consiguió un quinto puesto con la escuadra local, la mejor clasificación del club burgalés en los últimos años. Al entrenador racinguista le lanzaron billetes de dólar con su cara y en otra pancarta rezaba: "Viadero, la dignidad no se compra con 30.000 euros". Resulta paradójico que al técnico le canten "pesetero" cuando regresar al equipo de su tierra le ha costado dinero... De todo eso se podrá olvidar rápido gracias al triunfo. Ese ambiente prebélico que se respiraba no es lo mejor para el fútbol, aun comprendiendo el enfado de los hinchas blanquinegros con la espantada de su director deportivo y cabeza de proyecto.


El malo
El Racing sigue en busca del centro del campo perdido. Álvaro Peña vio su quinta cartulina amarilla en El Plantío y el domingo el Racing tendrá una nueva pareja en el doble pivote a la fuerza. El bilbaíno hasta la fecha era un fijo en el once titular pese a que no siempre estaba ofreciendo un buen rendimiento. Uno a uno todos los mediocentros son buenos, excelentes, pero en el engranaje colectivo el Racing se atasca sacando el balón jugado desde atrás o elaborando acciones en el juego posicional. El racinguismo le ha puesto una vela san Jagoba —san Jacobo en el santoral— a la espera de que empiece a jugar Beobide y obre el milagro de manera sobrenatural... Javi Cobo parece, de momento, una solución más terrenal y plausible. Y si seguimos a este paso de peregrino jubilar exhausto el problema en el medio campo lo termina arreglando Borja Granero.


Fran Díez

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